Por fin, después de tres décadas de espera, Manaure empieza a ver cómo un anhelo histórico se convierte en realidad. Entre palas, planos y la ilusión de una comunidad entera, comenzó la construcción del Polideportivo una obra que promete transformar no solo el paisaje urbano, sino también la vida de miles de manaureros.
Bajo el liderazgo del gobernador Jairo Aguilar Deluque y el alcalde John Pimienta, este proyecto, financiado con recursos de regalías, marca un antes y un después en la historia del municipio. Serán 3.8 hectáreas destinadas a la integración, el deporte y la convivencia, un espacio donde los sueños de los jóvenes finalmente tendrán terreno firme donde crecer.
El complejo deportivo incluirá una cancha de fútbol sintética con graderías y pista de atletismo, dos canchas duras multifuncionales(una cubierta), una pista de patinaje y patinódromo, áreas comunes, parqueaderos y zonas de tertulia, además de cerramiento, sistemas eléctricos y obras de drenaje. Todo pensado para convertir al deporte en un punto de encuentro entre generaciones y comunidades.
“Estamos cumpliendo la palabra en el deporte. Este polideportivo es una promesa que por más de 30 años esperaron las familias de Manaure y hoy comienza a hacerse realidad. Queremos que nuestros niños, niñas y jóvenes tengan escenarios para crecer, competir y soñar en grande”, aseguró el gobernador Aguilar Deluque durante el acto de inicio.
El alcalde John Pimienta, visiblemente emocionado, agregó:
“Gracias al trabajo conjunto con la Gobernación de La Guajira, hoy estamos cumpliendo un sueño que llevaba décadas en el corazón de los manaureros. Esta obra representa esperanza, progreso y oportunidades para nuestra gente”.
Pero más allá de los discursos oficiales, la emoción se siente en las calles. En el corregimiento de Chiruria, Claudio Epiayu, presidente de la Junta de Acción Comunal, no esconde su alegría:
“Con altura la Gobernación y la Alcaldía han dado respuesta a los jóvenes. Nosotros aplaudimos esta iniciativa porque por fin nuestros deportistas tendrán un espacio digno para practicar. Los barrios se van a beneficiar y eso nos llena de orgullo”.
Su entusiasmo lo comparte José de Jesús Freyles Mengual, secretario de Derechos Humanos de la Asociación de Juntas de Acción Comunal:
“Si esto se concreta, será una obra apoteósica. Los jóvenes necesitan estos escenarios para desarrollar su mente y mantenerse en cosas sanas.
Hacía muchos años que no veíamos una obra de esta magnitud en Manaure”.
Y es que el impacto social de esta construcción va más allá del cemento. Más de 197 mil habitantes se verán beneficiados, incluyendo a unos 4.000 niños, niñas y jóvenes que encontrarán aquí un espacio para entrenar, compartir y soñar. También generará empleos directos e indirectos, reactivando la economía local y fortaleciendo el sentido de pertenencia de toda una comunidad.
El Polideportivo de Manaure no será solo un lugar para el deporte; será un símbolo de perseverancia. Una promesa cumplida tras treinta años de espera.
Porque en cada ladrillo se construye más que un escenario: se construye la esperanza de un pueblo que nunca dejó de creer en su propio potencial.