Se encienden las alarmas por el registro de altas temperaturas en el departamento de La Guajira durante los últimos días. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), se emitieron alertas roja y naranja en distintos sectores de la región Caribe y se advirtió un incremento entre 0,5 °C y 1,5 °C por encima de los valores habituales para esta época del año, un panorama que podría intensificar los niveles de calor en las próximas semanas.
Este comportamiento presenta niveles térmicos máximos entre los 36 y 39 °C en Riohacha y al norte del departamento mientras que la sensación térmica podría superar los 42 °C durante las horas de mayor radiación solar. Frente a este situación, Stefany Dangond León, directora del programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad de La Guajira, destacó la importancia de comprender y atender los desafíos en materia de sostenibilidad que enfrenta el territorio.
Asimismo, señaló que “A través de procesos de docencia, investigación y extensión, fortalecemos espacios académicos relacionados con la gestión integral del recurso hídrico, calidad del entorno, ordenamiento territorial, energías alternativas y sostenibilidad, para promover el análisis crítico de las problemáticas que impactan directamente en la península”.
Sobre esta situación, el ingeniero Luis Díaz Chávez, magíster en Tecnologías de la Información Geográfica, explicó que este suceso responde a una combinación de factores como el calentamiento global, el ascenso de la temperatura superficial del mar Caribe, el déficit de lluvias, la pérdida de cobertura vegetal y la expansión urbana. Asimismo, señaló que los pronósticos climáticos para los próximos meses advierten una alta probabilidad del desarrollo del evento climático El Niño, lo que podría intensificar las olas de calor, reducir las precipitaciones y aumentar el estrés hídrico y la amenaza de incendios.
Ante este escenario, el profesor Díaz Chávez recomienda fortalecer los sistemas regionales de alerta temprana, proteger a la población vulnerable, evitar exposiciones prolongadas al sol, promover el uso responsable del agua, ampliar procesos de arborización urbana e impulsar estrategias de monitoreo climático y educación ambiental.
A su vez, mencionó que uno de los factores que agrava esta situación es el denominado efecto de isla de calor urbana, ocurre cuando superficies como el concreto y el asfalto absorben, retienen y elevan los índices térmicos y elevan el riesgo de afectaciones como deshidratación, agotamiento físico, especialmente en niños, adultos mayores y personas expuestas de manera prolongada al sol.
El Caribe colombiano continúa siendo monitoreado por el tránsito de ondas tropicales y perturbaciones atmosféricas que podrían modificar repentinamente las condiciones del tiempo durante los próximos días, lo que podría generar crecimiento de la nubosidad, lluvias localmente intensas, tormentas eléctricas aisladas y fuertes ráfagas de viento.