Del 9 al 14 de agosto, la palabra se toma a Riohacha con el XXVII Festival Internacional de Cuenteros Akuentajuî, un encuentro que reúne magia, alegría, fantasía, historias y narraciones de diferentes lugares del mundo. El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, a través del Programa Nacional de Concertación Cultural.
El festival es liderado por la Corporación Cultural Tradición y Cultura y, por tercera ocasión, cuenta con el respaldo de Acción Cultural Española.
La programación comenzó oficialmente con la XI edición del Carnaval del Cuento, que reunió a las agrupaciones de danza Las Cumbiamberas de Edita Pinto, Cumbiamberas de Riohacha-Club Caprovi y Los Gallinazos de Las Tunas.
El desfile partió de la escultura del Palabrero, ubicada en la Avenida Primera, y recorrió las calles de la ciudad al ritmo de tamboras, música y narraciones orientadas por el narrador oral cubano Aldo Méndez Acuña. El recorrido culminó en la Plaza Almirante Padilla, donde la palabra y la oralidad fueron protagonistas de la celebración.
“Historias que sanan, voces que nos unen” es el lema de esta edición, que contará con la participación de narradores orales de Camerún, España, Cuba y Colombia, quienes presentarán relatos tradicionales y universales.
Entre los invitados se encuentran reconocidos exponentes de la narración oral como Aldo Méndez, Bonifacio Ofogo, Pedro Mario López, Bienvenida Anaya, Elizabeth García, Nelson López, Nicolás Lubo, Gabriela Monsalvo, Natalia Duránd y Benjamín Alemán.
Entre las novedades de esta edición está la participación, por primera vez, de la creadora de contenidos riohachera Natalia Duránd, quien presentará el relato “Viudas, esposas y cumblesas”. También se suma el narrador boyacense Nelson López, quien llegará con odas e historias relacionadas con la vida en el campo.
Las noches de gala se realizarán del 10 al 14 de agosto en la Casa del Libro Total, a partir de las 6:00 p. m. La programación también llegará a diferentes instituciones educativas de Riohacha, con funciones dirigidas a estudiantes y comunidades educativas.
Para Aldo Méndez Camacho, la narración tiene la capacidad de provocar emociones y transformar la manera en que se comprende la vida. “La narración es un disparador de la alegría porque la vida que se cuenta es más rica y más subjetiva”, afirmó.
Por su parte, Nicolás Lubo destacó el respaldo de la comunidad y del público que cada año participa en los diferentes escenarios del festival. Señaló que esta respuesta demuestra que Akuentajuî es un encuentro cultural abierto a todos y que su permanencia está relacionada con la calidad y el reconocimiento que ha alcanzado a lo largo de los años.