EDGAR PICÓN PRADO Un profesional de talla internacional orgullosamente guajiro

Por Maria Isabel Cabarcas Aguilar

Al graduarse de bachiller en el Colegio La Salle de Bucaramanga a sus 17 años, después de haber cursado hasta 8º en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús en Riohacha, Edgar tenía muy claro algo: quería servirle a su país. Esa convicción se convirtió en un mandato de vida que le dio dirección y fuerza a sus pasos, al emprender posteriormente sus estudios de pregrado. Por ello, por los múltiples destinos del mundo a donde Dios y la vida lo han llevado, ha tenido claro que al volver a Colombia y a La Guajira, continua siendo guiado inequívocamente por ese precepto.  

Hijo de Nazly Prado Sierra y Edgar Orlando Picon Torres (Q.E.P.D.) hermano de Angie y Orlandy, Edgar es un joven curioso, disciplinado, estudioso, sociable, alegre y buen lector; ama profundamente a La Guajira, reconoce sus potencialidades y disfruta intensamente cada vez que se le permite regresar a aportar con sus amplios conocimientos y experiencia, desde los cargos que ha venido ocupando. Le apasionan sus raíces, la cultura guajira, disfruta el pilón de los embarradores en el Carnaval de Riohacha, un buen cuento en el patio de su adorada abuela, sentado en un mecedor rodeado de su familia. Debido a la violencia, lamenta no haber vivido su adolescencia aquí, pero atesora en su corazón los recuerdos de infancia: las vacaciones en Camarones, salir en bicicleta descalzo a las salinas, ir a la finca a hacer ladrillos y recibir el queso fresco; ir al río a buscar el agua entre otras anécdotas. Esa es la dicha de la cuál Edgar disfrutó siendo niño y que marcó de forma indeleble su personalidad, identidad y carácter.

La excelencia lo ha acompañado a lo largo de su trayectoria académica y profesional. Por haber obtenido el segundo lugar en el puntaje de las pruebas de estado en su colegio, fue becado por la Universidad del Rosario para estudiar en la Facultad de Jurisprudencia de la cuál egresó en 2012, después de haber realizado con solvencia, la judicatura en el Consulado de New York. El anhelo de fortalecer su perfil profesional de una manera integral, lo llevó a hacer una especialización en Economía con la Universidad de Los Andes.

En 2017 desde el Ministerio de Educación, y gracias a la confianza depositada en sus capacidades, llegó a ser encargado de la Administración Temporal del sector educativo en La Guajira. De ese paso recuerda los grandes aprendizajes y sobre todo, agradece la posibilidad de trabajar en su querida tierra.

Entre los años 2018 y 2022, llegó al Departamento para la Prosperidad Social, a ocupar los cargos de Director Técnico y Subdirector General (e) de Prosperidad Social, donde dirigió la consolidación y operación nacional de todos los programas de transferencias monetarias del Estado colombiano. Durante la emergencia sanitaria desencadenada por la pandemia, lideró la implementación del Programa Ingreso Solidario, que amplió la cobertura de las transferencias a tres millones de hogares pobres y vulnerables no atendidos por los programas existentes mediante registro no presencial, focalización sobre el Sisbén III y IV y la dispersión digital de pagos, con la consiguiente inclusión financiera de cientos de miles de hogares. Desde estas posiciones institucionales coordinó con especialistas del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la estrategia de focalización y optimización del gasto de los programas de reducción de pobreza que opera Prosperidad Social, así como la creación del primer fondo de pago por resultados del país. 

A través de la beca Chevening de la Embajada del Reino Unido en Colombia, estudió la Maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Oxford entre los años 2019 y 2020. El año anterior se había ganado la beca de servicio público de la Blavatnik School of Government directamente, sin embargo, durante el gobierno del ex presidente Iván Duque se le pidió mantenerse en la Subdirección Técnica del DPS, por lo que aplazó la maestría para tomarla luego en 2019, regresando eventualmente al país al culminarla en medio de la pandemia. Se había ganado también la convocatoria del programa Crédito Beca de COLFUTURO pero no la tomó por haber elegido la beca Chevening.

Posterior a ello, y dotado de inspiración gracias a esos nuevos conocimientos adquiridos en la maestría, llegaría al Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio a la Dirección Técnica donde también ocuparía en calidad de encargado, el Viceministerio de Vivienda.

Luego, dadas sus altas competencias lingüísticas en inglés como segundo idioma y reconocida solvencia profesional, la vida lo llevaría a trabajar a Bahamas, en donde estaría dos años como gerente de proyectos del Tony Blair Institute, donde asesoró al Primer Ministro de Las Bahamas y a otros gobiernos del Caribe en la reducción del costo de vida de la población vulnerable, la digitalización de servicios sociales, el diseño e implementación de subsidios y la política energética. También ha sido Director Jurídico de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones.

Uno de los temas que le apasiona es la educación. En ese sector se ha desempeñado asesor del Ministerio de Educación Nacional, consultor y asesor independiente al tiempo que, a través de la docencia de postgrado en la Universidad de La Guajira se mantiene conectado con su tierra. Asimismo, ha dictado varias cátedras de pregrado en Derecho Administrativo y Derecho Constitucional en la Universidad del Rosario.

Recientemente y para orgullo de La Guajira, Edgar Picón Prado fue posesionado por la directora del DPS Sandra Suarez, como Subdirector General de Programas y Proyectos para el Desarrollo Social, reto que asume con el sentido ético y la responsabilidad que lo caracteriza, para contribuir al diseño e implementación de políticas para el mejoramiento de la calidad de vida de la población en situación de pobreza y vulnerabilidad, la reducción de las desigualdades y la inclusión productiva.

Éxitos, sabiduría y muchas bendiciones Edgar, en este nuevo reto profesional en el que tus coterráneos anhelamos que te sigas destacando como siempre lo has hecho, y que ello te permita volver más a tu tierra para vivenciar la frase con la que culminan estas letras y que es de tu autoría: “La alegría de un guajiro al volver a su tierra, solo se compara con la dicha del que sabe lo que significa que los pui empiecen a florecer.”

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