- La Guajira llega a la mesa: el representante Jorge Figueroa, coordinador de la Comisión, llevará al Congreso las realidades de Maicao, Paraguachón y las comunidades wayuu que viven la frontera todos los días.
- Primera acción, una exigencia concreta: la Comisión solicitará un informe pormenorizado sobre el estado de las relaciones diplomáticas y consulares entre Colombia y Venezuela, y sobre los acuerdos vigentes en seguridad, comercio y servicios.
- Que las leyes de frontera se cumplan: el régimen especial para La Guajira y las zonas de frontera ya existe; ahora la tarea es que se traduzca en resultados.
- De periferia a prioridad: el objetivo es una frontera segura, con comercio legal, empleo y un Estado presente de manera permanente.
El representante a la Cámara por La Guajira, Jorge Figueroa, asumió la coordinación de la Comisión Accidental para la Supervisión de los Temas Fronterizos y Limítrofes entre Colombia y Venezuela, presentada hoy oficialmente en el Congreso de la República.
«La frontera también es Colombia, y La Guajira la vive todos los días en su comercio, su empleo y sus comunidades wayuu. Por eso asumimos la coordinación de esta comisión: las leyes de frontera ya existen y ahora toca que se cumplan. Queremos que nuestros territorios fronterizos dejen de ser periferia y pasen a ser prioridad», señaló Figueroa.
Durante la presentación, la Comisión anunció su primera acción concreta: solicitar un informe pormenorizado sobre el estado de las relaciones diplomáticas y consulares entre ambos países, así como de los tratados y acuerdos vigentes en seguridad, cooperación económica, lucha contra el crimen transfronterizo, defensa y prestación de servicios.

Para La Guajira, esa claridad no es un asunto de cancillería: es una necesidad diaria. Por el paso de Paraguachón y el comercio de Maicao se mueve buena parte de la economía del departamento, y miles de familias, comerciantes, transportadores y comunidades wayuu dependen de una frontera que funcione. Cualquier tensión entre los dos gobiernos se siente primero en sus bolsillos.
A eso se suman la presión del contrabando y de las economías ilegales, jóvenes que necesitan oportunidades de empleo, municipios que atienden población migrante con recursos limitados y una deuda histórica en vías, salud, agua y servicios públicos en la zona fronteriza.
El departamento ya cuenta con herramientas legales que no se han aprovechado del todo. La Ley 191 de 1995 creó el régimen especial de frontera y la Ley 2135 de 2021 fijó instrumentos como el régimen aduanero especial, los planes de desarrollo fronterizo y las zonas especiales de inversión. Figueroa insistirá en que esas normas pasen del papel a los territorios.
La tarea de la Comisión será vigilar que los compromisos del Estado con las regiones fronterizas se traduzcan en resultados concretos. Para ello hará seguimiento a los recursos asignados y su ejecución, convocará a ministros y entidades responsables para que rindan cuentas y promoverá iniciativas legislativas que respondan a las necesidades de estos territorios.
La Comisión está integrada por 15 representantes de distintos partidos y regiones fronterizas, y la coordinan Jorge Figueroa y Diana Riveros, representante por Norte de Santander. Su trabajo contempla salir de Bogotá, visitar los territorios y escuchar a las comunidades, empezando por las que más sienten el peso de la frontera.
La Comisión inicia su trabajo con una premisa que La Guajira conoce bien: la frontera no puede seguir siendo una deuda pendiente del Estado. Debe convertirse en la más próspera, estable y segura de la región.
