Con el propósito de fortalecer la atención en salud y avanzar en el cumplimiento de los compromisos establecidos para la protección de los derechos fundamentales del pueblo Wayúu, la ministra de Salud, Ana María Vesga, y la superintendente Nacional de Salud, María Andrea Godoy, participaron en el denominado Círculo de la Palabra, un espacio de diálogo intercultural con autoridades tradicionales y representantes del gobierno propio Wayúu.
Durante el encuentro, las funcionarias escucharon las principales necesidades, inquietudes y propuestas de las comunidades indígenas, en una jornada orientada a fortalecer la interlocución entre el Gobierno nacional y las autoridades ancestrales, así como a realizar seguimiento a los compromisos derivados de la Sentencia T-302 de 2017.
Este escenario de concertación permitió poner en el centro las realidades del territorio y la importancia de construir respuestas institucionales que reconozcan la cultura, las tradiciones y las formas de organización del pueblo Wayúu. Asimismo, destacó el papel de las autoridades tradicionales en la identificación de las problemáticas y en la construcción de alternativas que respondan a las necesidades de sus comunidades.
Uno de los principales propósitos de este proceso es avanzar hacia un modelo de atención en salud propia e intercultural que garantice el acceso efectivo a los servicios, con especial atención a los niños y niñas Wayúu, cuya protección constituye una prioridad dentro de los compromisos establecidos para La Guajira.
La Sentencia T-302 de 2017 representa un referente fundamental en este proceso, al ordenar medidas para la protección de los derechos a la vida, la salud, el agua potable y la alimentación de la niñez Wayúu.
Desde este espacio de diálogo, el llamado es a transformar los compromisos institucionales en acciones concretas, con seguimiento y resultados que contribuyan a superar las barreras de acceso a la salud y mejorar las condiciones de vida de las comunidades indígenas.
El Círculo de la Palabra reafirma así la importancia de escuchar a los pueblos indígenas, respetar sus autoridades y construir, de manera conjunta, soluciones que permitan garantizar el derecho a la salud desde un enfoque diferencial, territorial e intercultural.