Por. Bienvenido Mejía Brito
Las cuentas de cobro en política se pasan en víspera de elecciones, donde los acreedores cobran la conducta y los resultados de la gestión de los elegidos.
No siempre, los buenos resultados son suficientes para saldar la cuenta con los acreedores o electores, para ir entrando en materia, ni que decir, de los resultados regulares o malos, también evalúan la conducta de los mandatarios, que a menudo, olvidan este pequeño detalle.
Como en toda elección, salen los candidatos a conquistar electores. Los nuevos llegan con saldo a favor, gozan del beneficio de la duda, otros, llegan con saldos pendientes y otros con saldo en rojo.
En cada elección, los electores tienen la oportunidad de cobrar, saldar o premiar con el voto a favor, o, con el voto de confianza mejor, a los candidatos de sus preferencias.
Amanecerá y veremos, los resultados en estos casos son impredecible, no son tan exactos cómo en los balances contables.
