
POR: LUIS ANTONIO GÓMEZ PEÑALVER.
No sé ustedes pero yo creo que hace rato aquí en La Guajira tocamos fondo y lo más preocupante de todo es que no alcanzo a ver una reflexión colectiva sobre lo que nos pasa.
¿Por qué nos cuesta tanto aprender? ¿Por qué si estamos viendo todo lo que nos ocurre no cambiamos de actitud? Ya se ha perdido el sentido social, ahora quien es elegido en un gobierno llega pensando en ser el nuevo millonario ¿Y dónde queda lo social? ¿Donde quedan las necesidades de los más vulnerables?
Particularmente creo que hemos trastocado todos los limites, se han desarrollado uniones de conveniencias en donde el bienestar popular es el último tema de interés, lo particular ha ocupado un lugar por encima de lo colectivo.
Miren todo lo que nos esta ocurriendo desde hace diez años y aún nos cuesta entender la lección ¿Que otras experiencias necesitamos vivir para reflexionar? Aveces siento que logra mayor importancia entre clases políticas un candidato manejable a un líder con carácter político que venga a promover verdaderos cambios profundos y sociales, así como están las cosas el bienestar social esta de ultimo en la fila, primero están los llamados «compromisos politicos»
¿Pero compromisos de que? O ¿Compromisos para quienes? ¿Para el pueblo o para dos o tres? No sé realmente cuando el elector piense seriamente en cambiar de estilo electoral, pero lo que si tengo claro es que mientras ese cambio no se logre esto seguirá igual.
Para nadie es un secreto que los partidos políticos atraviesan una crisis de credibilidad y que eso ha generado un alto índice de electores que se consideran apolíticos, bien sea porque jamás se han interesado por adentrarse en el ambiente o porque en algún momento sí lo hicieron y se llenaron de muchas decepciones, según las estadísticas electorales el abstencionismo cada vez va más en aumento.
¿Estara tal vez la salvación del departamento en manos de los abstencionistas? Lo digo porque el caudal o poderío electoral que se esconde detrás de ellos es inmenso ¿Por qué no se desarrollan mecanismos socio-electorales para incentivarlos? Dentro de ese mismo marco esta la apatía política que promulgan los jóvenes y las clases mas vulnerables.
También se afirma que lo mejor es no votar ni interesarse en los debates públicos porque La Guajira no tiene solución, ahí precisamente es cuando me refiero que esta situación ha tocado fondo, porque la esperanza se está perdiendo entre los jóvenes y son ellos como representantes de la nueva generación quienes deben llevar la vanguardia.
La democracia actual ya no es una lucha de ideas y de propuestas, se ha transformado en otra cosa totalmente distinta, Es ampliamente un antagonismo del fin verdadero de la administración pública, que basicamente se basa en ser la solución del problema social mediante la protección y asistencia a los más débiles.
Al ciudadano no se le involucra como debe ser en los procesos sociales, los gobiernos se la pasan presumiendo cuales son los problemas y cuales son las soluciones sin preguntarle a la gente, los planes de gobierno y las candidaturas se eligen de espaldas a las personas, pasados los tres años y medio vuelven a buscarlos para obtener el voto pero el ciudadano lleno de descontento es exigente antes esas pretensiones, todo esto hace que el voto electoral y las campañas políticas cada vez sean más y más costosas.
Creo que llego el momento de hacer un alto en el camino y empezar de nuevo a experimentar el roce con el pueblo, para quererlo más, para respetarlo más, valorarlo más y entenderlo más. Si continuamos actuando igual no podemos obtener distintos resultados.

