Por Franco Brito Bruges
Esta visita cargada de recuerdos, remembranzas y de mucha historia cotidiana de la Riohacha que se nos fue, pero que revivimos y añoramos en cada amanecer, siempre tendrá un capítulo lleno de la brisa cantarina del nordeste frío y de las cabañuelas llenas de esperanzas en cada gota de lluvia que nos bañan de recuerdos.
Doña Luisa Santiaga, madre de nuestro Nobel de literatura y mi señora madre Temilda Bruges de Brito, doña Temi, como cariñosamente la llamaba, ellas muy cómodas en sus mecedoras, empezaron a recordar sus años de juventud y de amistades de su época y doña Luisa Santiaga, empezó con un recorrido que yo llamos los pasos del ayer, empezaron por visitar a doña Sara Daza, quien fuera mamá de Gonzalo Pinedo Daza, doña Sara su gran amiga gratamente sorprendida por tan inesperada e histórica visita y con un tinto espumoso y de agradable aroma de amaneceres riohacheros y debidamente colado a la usanza de aquellos hermosos tiempos, vinieron a la mente muchos recuerdos, anécdotas y risas de esa vida vivida, no muy lejos salieron a visitar a doña María Henríquez, y a su hija la Nena Rios, ahijada de Luisa Santiaga otra de su grandes amistades, en donde se volvieron a desempolvar recuerdos que dormían en los anaqueles olvidados en cada esquina de esa Riohacha salitrosa y altanera como las palmeras enamoradas de su mar caribe.
No hay que olvidar que doña Mariana Gómez de Gómez, amigas de corazón, amigas intrañables con el don divino de que ambas se encontraban embarazadas y tejían las manoplas y calcetines de sus herederos por la misma época.
De todas estas historias narradas con vehemencia y mucho emoción, doña Luisa Santiaga, ante muchas preguntas sobre el nacimiento de Gabo, fue clara en precisar que nuestro Nobel, nació en Aracataca y si lo dice quien lo parió, no hay duda de que ese hecho es real y verdadero.
Sin embargo algunos todavía dicen que él nació en Riohacha, hecho desmentido categóricamente por su progenitora, que como también lo afirmó, de Riohacha me fui embaraza en donde pasé mi luna de miel.


