“SÁLVESE QUIEN PUEDA”

Por Martín Barros Choles

El presidente Iván Duque, ordenó levantar la cuarentena a partir del primero de septiembre, con la advertencia de “sálvese quien pueda” frases interpretada como una esquivacion o “quite” de responsabilidad, sobre lo que pueda ocurrir de ahí en adelante, con la suerte de los habitantes, que residen en Colombia. Cada quien de manera particularizada debe asumir por su propia cuenta, la prevención de contaminación y efectos fatales que puedan padecer, como consecuencia de las infecciones masivas del covid-19. La expresión del presidente Duque, tiene diversas interpretaciones e interrogantes, sobre la responsabilidad del mandatario, frente a los gobernados abandonados a la deriva, en circunstancias difíciles como las que estamos viviendo con la pandemia. No están garantizado la protección de derechos a la salud y vida. Es comprensible que personas que no reciben, salarios, honorarios, ni mucho menos ayudas del gobierno; se desesperen y alteren ánimos, por la precaria situación personal y familiar en que viven. Padecen encerrados muchas necesidades, sin solución de: alimentos, aseos y pagos de servicios público; por eso se atreven no obstante ser consiente de los peligros, a jugársela lanzándose al ruedo, por sobrevivir, a sabiendas de que están expuesto a contagio, que repercuten en el núcleo familiar, generando tragedias. Tienen esperanza de salvarse quienes sean disciplinado y disponga de solvencias económicas. Los demás enfrenta dilema, sobre la supervivencia y la muerte, entre covid y el hambre.

Que se liberen algunas medidas restrictivas, en confinamientos de cuarentenas con prevenciones y orientaciones precisa. Es deber y obligación del gobierno, implementar planes de atención y seguridad, en los manejos de salud, programados en diferentes etapas, hasta que se declare fuera de peligro, después de haber descendido y aplanado, el pico del coronavirus. La nación responderá por las muertes culposas y daños de salud, que ocasione la imprevisión en lo previsto, coadyuvada con la frase pronunciada por el presidente Duque, “sálvese quien pueda”. Las personas sufren la situación y viven, incertidumbre, sosiego y trastornos mentales; originando estrés, ansiedad, impaciencia, desestimulo e insomnios. Los capitanes de naves, son los últimos en retirarse y abandonarla, después que haya dirigido el salvamento de los tripulantes. En el caso particular de Colombia, el presidente como capitán de la nación, no puede dejar a sus gobernados, que salven como puedan, cuando las personas necesitan de atención y readaptación, después de más de 160 días encerrados y limitados, pasando necesidades.

La declaratoria de “sálvese quien pueda” impulsa las ruedas sueltas y el desorden descontrolados, que, sin lugar a duda, causa: violencia, alteraciones del orden público, desobediencia y acciones delictiva. Es de recordar que la “Gripa española” que inició en el año 1918, similar al covid de hoy, tuvo tres picos, siendo el segundo contagio, el más severo que el primero y tercero, registrando la peor y mayor, catástrofe de la humanidad, en materia de salud. En Colombia estamos a la espera de que la curva descienda, no obstante, registrar diariamente altos volumen de contagiados y muertos, en el territorio nacional, aun cuando un 71% se hayan recuperado. También se espera las vacunas, que fabrican a toda carrera, varios países, de manera individual y asociada, para lograr ganar en la competencia de mercado y comercialización del producto, entre las naciones del mundo, generando fabulosa rentabilidad económica, en el suministro y consumos, de vacunas anti-vovid. Dios quiera que la vacuna llegue antes que el segundo pico de la pandemia, para prevenir tenderetas, más de las registradas en la estadística nacional, departamental y local, del primer pico que aún no termina.

Es necesario cuidarse, pero si algunos omiten practicar cuidados preventivos, comienza a generarse el peligro de ser víctima, del descontrol popular y el gobierno indiferente, que deja cada quien, al arbitrio o libertinaje, para que se la averigüen a como puedan en las vías, espacios públicos y privados. La máquina aplanadora, todavía no aplastado el covid-19, que ronda por el ambiente y logra infiltrarse, hasta por los tapabocas, como a ocurrido con el personal destinado al servicio de salud. El presidente Duque, debe reflexionar y rectificar lo que dijo, escudándose en alusión folclórica, al disco la “Cuchilla”, interpretada por Poncho Zuleta, cuya melodía, se constituyó en el himno de la campaña política a la gobernación de La Guajira, de José Luis Gonzales Crespo.

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