Facebook; la fábrica de suicidios

Por Henry Peñalver Herrera

“He renacido al momento justo cuando me iban a envenenar para que se quedaran con mi empresa”, Después de lanzarme del último piso he renacido al momento justo del cambio en el orfanato” esto es lo que encuentra cualquier persona que se mete últimamente al Facebook y termina viendo los reel de las series chinas o Coreanas creadas con Inteligencia Artificial. Ahora se pueden imaginar que un niño, una persona con depresión puede alcanzar a creer cuando lo ve tan común y recurrentemente al entrar en sus redes sociales, pero especialmente, en Facebook.

La búsqueda de una mejor vida es lo que te ofrece Facebook con estas series y crea la duda de que estas en el momento NO oportuno de tu vida y que si hay muerte, la vida te puede recompensar con una nueva oportunidad… joaa. Con razón sentenciaron a Facebook dos veces en Estados Unidos por no cuidar lo que ven los niños y jóvenes que acceden a esta plataforma y sumadas las dos multas da casi U$ 1.000 mil millones de dólares.

Facebook e Instagram, pertenecientes a Meta, no son simplemente vitrinas donde los usuarios encuentran contenidos al azar. Sus sistemas de recomendación seleccionan y ordenan aquello que aparece en pantalla buscando mantener la atención del usuario y cuando el usuario es un pelao, esa capacidad adquiere una dimensión mucho más delicada.

En marzo de 2026, un jurado de Nuevo México encontró responsable a Meta de violaciones a la legislación estatal relacionadas con la seguridad de los menores y le impuso US$375 millones en sanciones civiles. El proceso continuó y, en agosto, un tribunal ordenó a Meta pagar otros US$567 millones, además de imponer reformas durante cinco años para fortalecer la protección de niños y adolescentes en Facebook e Instagram. En total, la responsabilidad económica fijada en ese proceso llegó a US$942 millones.

El tribunal ordenó medidas como límites de uso para menores, restricciones de notificaciones nocturnas, mayores controles de edad, protección de cuentas de adolescentes. El proceso también encontró evidencia que, según las autoridades de Nuevo México, mostraba que Meta había recibido advertencias sobre riesgos relacionados con sus plataformas.

Y hubo otro episodio judicial significativo. En marzo de 2026, un jurado de Los Ángeles declaró responsables a Meta y Google en un caso presentado por una joven que sostuvo que el uso de las plataformas durante su infancia había contribuido a problemas de salud mental. El jurado concedió inicialmente US$3 millones en daños compensatorios y posteriormente se añadieron daños punitivos, llevando la responsabilidad de Meta a aproximadamente US$4,2 millones. Meta apeló la decisión, el asunto de fondo es mucho más grande que Facebook, es el modelo con que nos ponen a consumir estas porquerías, que en realidad, son muy adictivas.

Un adolescente mira un video de la pelada que se mató y luego resucitó. El algoritmo observa que permaneció allí unos segundos más. Entonces le entrega otro parecido, si vuelve a mirar, llega otro, después otro y así comienza una cadena invisible en la que el joven y hasta viejos, dejan de escoger completamente lo que consume: la plataforma empieza a escoger por él aquello que tiene mayores probabilidades de retenerlo y lo que le está vendiendo es suicidios y más suicidios.

Y aquí aparece la mayor preocupación para los Guajiros: las nuevas microseries asiáticas, especialmente las llamadas historias de “renacimiento” o “reencarnación”, donde un personaje muere, regresa al pasado y obtiene una segunda oportunidad para corregir su vida y hacerse millonario o casarse con un millonario, o hablar con peces después de morir y estos te llevan a tesoros, o crear la idea de que, si mueres, pudiste ser un emperador o magnate. En fin, te hacen despreciar la vida actual y te llenan de fantasías difíciles de sacar.

La ficción no es el problema por sí misma. El problema aparece cuando una narrativa ficticia comienza a mezclarse con una percepción equivocada de la realidad y minimizan el problema del suicidio, más bien lo incitan una y otra vez cada vez que te  metes en esa plataforma.

Un estudio publicado en Frontiers in Psychology en 2026 analizó a 18 estudiantes universitarios chinos que consumían con frecuencia este tipo de microdramas. Los investigadores encontraron relatos de pérdida de resiliencia, frustración frente a la incertidumbre de la vida real y, en algunos participantes vulnerables, asociaciones entre las fantasías de “reiniciar” la vida y pensamientos relacionados con la muerte como alternativa. 

Un joven debe saber que la vida no tiene botón de reinicio.En una serie… es mentira, pero Facebook dice que morir puede ser el comienzo de una nueva temporada. Que estas limpio y sin un peso es porque no has renacido y para ello lo debe atropellar un carro o desde la azotea y vuelves al momento oportuno.

Si una empresa sabe qué contenido mantiene conectado durante horas a un adolescente, sabe cuándo está consumiendo determinados contenidos y posee herramientas para modificar las recomendaciones a su antojo, entonces la seguridad de los menores no puede ser tratada como un asunto secundario, las secretarias de salud deben igualmente demandar este tipo de contenidos y permiso, que voy a comprarme un Coca Cola y ver el video donde Niam Niam, se tiró de la azotea de la empresa y vuelve al día que Shun He, le vacía el veneno en el jugo…

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