El representante a la Cámara por La Guajira, Jorge Figueroa Angarita, rechazó el nuevo aumento de la tarifa de energía de Air-e. Según advirtió la Liga de Usuarios, el kilovatio hora pasaría de $873 a $936, un incremento superior al 7 % en un solo mes que se reflejaría en las facturas de noviembre.
«¿Cómo así que la factura de energía volvería a subir? La Guajira no aguanta un recibo más caro. Air-e lleva más de dos años intervenida por el Estado y las familias siguen padeciendo interrupciones y bajo voltaje. No es justo pedirle a la gente que ahorre una energía que, en demasiados hogares, llega mal o simplemente no llega», afirmó el congresista.
Figueroa recordó que el pasado 29 de septiembre llevó la crisis energética del departamento a la Comisión Quinta de la Cámara, mediante un debate de control político. A esa sesión asistieron el Ministerio de Hacienda, delegados del Ministerio de Minas y Energía y de la Superintendencia de Servicios Públicos, el agente interventor de Air-e y personeros de La Guajira. Allí se expusieron los cortes constantes y sus efectos en los hogares y el comercio.
Frente al traslado presupuestal de $1,2 billones para Air-e que hoy se tramita en el Congreso, el representante anunció que hará seguimiento riguroso para que cada peso tenga trazabilidad. «Desde el control político vigilaré que estos recursos lleguen a las redes, al mantenimiento y a las obras que necesita La Guajira, y que se traduzcan en resultados verificables para los usuarios», señaló.
El congresista solicitó a las entidades competentes:
1. Explicar con claridad cuánto sube la tarifa, desde cuándo y qué componente tarifario causa el aumento.
2. Adoptar medidas para proteger a los usuarios de La Guajira mientras no se garantice un servicio continuo y de calidad.
3. Presentar una solución de fondo que estabilice la tarifa, asegure inversiones y mejore de verdad el servicio.
4. Rendir cuentas sobre los compromisos asumidos en el debate de la Comisión Quinta.
«Estamos del lado de la gente. La energía no es un lujo: es un servicio esencial para la vida, la salud, la educación, el comercio y la dignidad de La Guajira», concluyó Figueroa.
