POR Jorge Juan Orozco Sanchez
La Guajira y sus municipios tienen diferentes balances para mostrar, en un contexto en que se debe hacer una notable gestión, durante y después de la pandemia. Ojalá la política disponible, resultado de múltiples expresiones e intereses ante las limitaciones de la ciencia en nuestra región, nos conduzca a acertar y se sepa manejar la gobernabilidad en el marco de esta pandemia. Hoy que asalte con preocupación a la mayoría de los guajiros que pasara después de la pandemia es una preocupación de todos los dias y son varias las discusiones que se deben dar de una manera rápida antes que inicie el 2º semestre.
Una de las discusiones del momento gira en torno a temas como el retorno de los estudiantes a las aulas o la y pertinencia de la educación virtual en un departamento carente de tecnología. Una frase de Jean-Michel Blanquer, ministro de Educación francés, no por cruda deja de tener una inmensa dosis de realidad, aunque probablemente no tanta de razón: “La decisión de reabrir la escuela corresponde a la autoridad política, no a los científicos” en este marco de ideas no es solo la educación si no la reactivación gradual de todas las actividades, que estarán en hombros de los gobernantes ya que la dinámica económica de cada territorio es diferente, sin olvidar que hoy la conectividad y la capacidad en salas de sistemas es precaria.
Sin duda los entes territoriales dentro de sus limitaciones, tienen mucho por hacer en la infraestructura necesaria, como anotábamos en educación muchos niños de los colegios urbanos y rurales no disponen de acceso a internet y computador, pero ¿acaso no son los periodos de crisis promotores y aceleradores de cambios tecnológicos? ¿Cuánto tiempo debió pasar, por ejemplo, para que instituciones importantes trabajaran de manera virtual, debiendo hacerlo ahora y descubriendo, sus ventajas? En Salud, nunca fueron aprovechadas por los gerentes de hospitales públicos la modalidad de telemedicina, instalada por la cancillería y el ministerio de salud en varios hospitales de La Guajira, si la tarea hubiese sido hecha hoy el golpe fuese menos fuerte.
Los gobiernos como instituciones (Departamento y municipios) tienen una responsabilidad y un reto en materia de gobernabilidad, se debe generar confianza en sus gobernados lo que legitima verdaderamente el poder, otra discusión que se debe dar ya, es el desempleo, el país hoy presenta un 19.7%, en las capitales de los Departamentos el desempleo está por encima según el DANE del 25% y La Guajira no es la excepción, donde se observa que los más afectados son jóvenes y mujeres lo que complica más el escenario. Como consecuencia del coronavirus, el descenso en la producción y el consumo tendrá un importante impacto en el número de empleos, en los ingresos de las familias y en la capacidad de recuperación económica lo que nos muestra un panorama nada alentador.
El tema económico es crucial, la crisis económica pega fuerte a lo social y traerá más pobreza, más inseguridad más delincuencia, más deserción universitaria y escolar pero, más allá de las consecuencias económicas, la crisis del coronavirus vuelve a recordarnos la fragilidad en que ha vivido La Guajira a pesar que vivió varias bonanzas entre ella los de recursos naturales no renovables hoy nos asalta una pandemia en la misma pobreza en inversión social y unos NBI vergonzosos; Que ha pasado en este tiempo de crisis, en el sector de la salud? En que se ha avanzado como esta su capacidad instalada, como están las finanzas en la red pública, cuáles han sido los compromisos cumplidos por parte de la EPS, tanto en la red pública como en la privada, como responderemos durante y después de la pandemia con los beneficiarios de los regímenes subsidiados, contributivos, poblacion pobre no asegurada y regímenes especiales, quienes tienen un respaldo financiero asegurado, hay que hacer que las EPS les cumplan a los prestadores y esto es una obligación de los gobernantes quienes son los que giran los recursos, para garantizar la sostenibilidad y viabilidad financiera de los Hospitales.
Nuestros gobernantes deben estar ya exigiéndole al gobierno, 1º como se articularan los planes de desarrollo, 2º la implementación de una buena política económica que no consiste en endeudar a los entes territoriales, consiste en apoyar con recursos para hacer contratación pública, ayudar a las empresas y a las familias en tiempos de crisis y garantizar siempre los servicios públicos y 3º, sensibilizar al común que la pandemia nos cambió y que todos debemos cambiar, debe de convertirse casi que en una catedra esa sensibilización, porque hoy la indisciplina, en unos casos la ignorancia no les ha permitido a muchos balancear lo delicado de lo que hoy enfrenta el mundo.
Esperemos que esta crisis nos ayude a ser más iguales, más solidarios y más justos, que esta cuarentena no solamente nos reúna, es necesario que nos una y que hoy estemos más unidos que nunca por un bien colectivo.