
POR: MARTIN BARROS CHOLES
En esta conmemoración de novenario, de mi apreciado pariente Jose Wil Choles, con quien no solo compartimos familiaridad, sino afecto de amistad y confianza. Una persona íntegra, correcta e inquieto, con anhelos de logros de sus planes y proyectos que construía de sus sueños e intenciones, que no lograron cristalizarse, pero desde el más allá lo continuará impulsando, con quienes los conocen como Oto Vergara, con quien compartía, diálogos, se apoyaban en temas y asunto del campo agrícola, donde radicaba su especialidad profesional, en manejos y producción de cultivos. No sorprendió como todas las muertes y profundizó los sentimientos, la partida del primo José, cuando los últimos días se cuidaba intensamente del covid, para no caer en los muertos del coronavirus, con mucho deseo de vivir, optimista manifestando que cuándo terminará de pasar la peste, las cosas mejorarían en las inversiones agrícolas y ahí, era donde él iba a jugar. Consolidó proyectos y programas en la Guajira, con organizaciones internacionales, mediante suscripción de convenios, con alcaldes y gobernadores.
Con el primo José, comenzamos a motivar los cultivos de cannabis con fines medicinales, donde obtuvo desde el exterior en español, informaciones, por medio magnético y documental, relacionada con los procedimientos de cultivos, cuidados, nutrientes, proteínas, enfermedades etc; explicaba y exponía de manera emotiva, con mucho dominio de fluidez y facilidad, respondiendo al grano, las dudas de manera sencilla y elemental, en la enseñanza.
Jose Wil raizal riohachero, nacido cerca a la orilla del mar de Riohacha, hijo de caribiño-holandez, Nicolás Will y Digna Choles Rivadeneira, de 9 hermanos. Fue uno del estudiante de la primera promoción de bachilleres, del Colegio la Divina Pastora de Riohacha, en el año 1961. Muere a los 76 año de edad, el día de la independencia de Colombia, 20 de julio a raíz de un parro cardíaco, dejando un vacío, no solo para su señora y sus hijos, sino también para sus hermanos, sobrinos, familiares y amigos, que los querían y siente su partida. Dios lo acoja en su santo reino. Hasta pronto primo. Paz en la eternidad.