MULTINACIONALES DE ENERGIA Y COMUNIDADES INDÍGENAS POR UNA CONCERTACIÓN EQUILIBRADA

POR: LUIS ANTONIO GÓMEZ PEÑALVER.

Empecemos por sincerarnos, la construcción de los parques eolicos son futuro cierto, la instalación de las torres de interconexión que están a un lado de la vía que conduce de Maicao a Riohacha dejan en evidencia que el proyecto va porque va, con o sin consulta previa, o por lo menos ese el mensaje que nos deja, en la guajira no entendemos como o porque se decidió construir las torres sin haber culminado el proceso de concertación con las comunidades indígenas.

Pero eso no es lo que más preocupa, lo más grave del asunto es que estamos observando unas comunidades indígenas solas y desprotegidas ante unos grupos interdisciplinarios altamente calificados y preparados para negociaciones por parte de las empresas de energía, también observamos la mirada pasiva de las entidades territoriales que se han limitado hacer intervenciones tímidas dentro de los procesos de concertaciónes, según porque es deber constitucional de las comunidades resolver de forma autónoma sus diferencias frente a las ofertas de las multinacionales, es cierto que por los tratados internacionales (convenio 107 OIT, convenio 169 OIT) y el respaldo del bloque de constitucionalidad (ley 21 de 1991, ley 31 de 1967) se deben respetar las formas como las comunidades indígenas solucionan de manera autónoma diferencias internas en sus territorios, pero también es cierto que el caso al que se enfrentan es sui generis, nunca antes las comunidades indígenas wayuu habían tenido participación de tal magnitud dentro de procesos colectivos de concertación sobre construcciónes de varios parques eolicos al mismo tiempo.

Pensar en el acompañamiento de las comunidades no es algo desproporcionado, irrespetuoso y mucho menos trasciende a la ruptura de la autonomía de las comunidades, estamos en medio de una situación muy compleja que debemos analizar a profundidad, las decisiones que se tomen ahora no van hacer a corto plazo, absolutamente todas las concertaciónes tendrán consecuencias a largo plazo, porque en un tiempo no menor a 50 o 60 años estarán situados los parques eolicos en los lugares donde serán instalados, esta aclaración tiene muchas connotaciones, los habitantes de los territorios o resguardos indígenas no podrán coexistir dentro del mismo espacio geográfico por obvias razones, por eso surgen interrogantes: a cambio de que? El desplazamiento por décadas de esos territorios si tendrá motivaciones bien fundadas? Esas concertaciónes guardan estimaciones equilibradas o justas?

Países de América Latina, como Brasil y México, ya cuentan con varios de estos parques. En el caso colombiano, el gobierno nacional adjudicó el año pasado mediante subasta 7 de estos proyectos, con una inversión superior a $7 billones, EDP, multinacional portuguesa con presencia en 14 mercados, obtuvo dos de esos contratos por medio de su filial de negocios renovables, se trata de los parques eólicos Alpha, que generará 212 MW y Beta de 280 MW estos desarrollos estarán ubicados en Maicao y Uribia y deberían comenzar a operar en 2022, luego de una inversión de US$500 millones (de dolares).

Lo más valioso para los indígenas wayuu son sus territorios, su tierra, ahi es donde ellos guardan sus muertos, ahí es donde están cimentados todos los factores que componen su cultura y cosmovisión, los wayuu dentro del proceso de concertación van a dar lo más valioso que tienen, por eso es importante tener claro que se va recibir a cambio, por eso ahondar en la comprensión del equilibrio dentro del consenso no es para nada descabellado, al contrario es necesario, supremamente necesario, las decisiones que se tomen hoy tendrán consecuencias buenas o malas en décadas.

El equilibrio de esas concertaciónes tiene varios enemigos, uno de ellos es la participación de miembros y líderes dentro de los mismos resguardos que por falta de visión no pueden llevar a su determinada comunidad a un lugar oportuno y balanceado dentro del ajuste equilibrado que necesariamente deba estar implícito en el acuerdo final, otro enemigo como decíamos al inicio es la mirada tan pasiva con la que las entidades territoriales están tratando el tema, ahí algo que debe aclararse de una vez por todas, las asesorías no desvirtúan la autonomía constitucional de los resguardos, todo lo contrario, van en favorecimiento de ellos.

Por momentos pienso que la comprensión que se le ha dado a la magnitud del proyecto es de poca visión, mientras nosotros estamos pensando en el ahora, la multinacionales están pensando en el futuro, un futuro a décadas de proyección, creería que ahí es donde está la clave, tomar consciencia de todas las implicaciones que conlleva esto para luego empezar a tomar buenas decisiones al respecto, no le veo otra salida a esto.

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