
Por: Martin Barros Choles
Es importante diferenciar de manera objetiva y elemental, los fundamentos de cada una de las tendencias, en los sistemas sociales, políticos y económicos; histórico y predominantes. El comunismo, se origina del término comunidad. Es decir, todos los bienes y propiedades, corresponden a todos los que habitan la comunidad, nadie es dueño único de nada. Este sistema tuvo aplicación en la era primitiva, se hace alusión de esta, en el sistema político de China. El socialismo, se origina del latín “sociare”, que significa combinar o compartir. Del origen etimológico, se deduce y supone, la dirección que persigue. Un sistema, de organización social económica, basado en la propiedad, administración y participación; indiscriminada de quienes conforman o conviven en sociedad y comunidades. Existe mucho concepto sobre socialismo, entre los que se pueden mencionar tales como: utópico, social demócrata y científico. El socialismo se centra de manera solidaria, en la producción garantizada por el estado, para el desarrollo y bienestar general, de manera pública, colectiva o cooperativa; pero desgraciadamente, ha sido mal interpretada y mal utilizada por dictadores, que secuestraron principios esenciales, para desformarla, de manera desproporcionadas y sectaria; ejerciendo dominios absolutos, en una corriente filosófica dogmática e imperativa. El termino de izquierda atribuido al socialismo, ha sido usado para diferenciarlo del capitalismo, no tiene sentido alguno, al menos que se utilice para confrontar prevalencias, originando diferencias ideológicas, que sirve de estrategias para amañar, engañar incautos y generar odios.
El capitalismo se fundamenta en la propiedad privada, concentración de riquezas en unos pocos y explotaciones económicas, generadoras de beneficios personales. El sistema capitalista, opaca al socialismo y al comunismo, que están desapareciendo, sobre todo, cuando el imperio comunista ejercido por China, esta convertido en el dragón capitalista, competiendo en producción y comercialización, en los mercados internacionales. Donde predomina el capitalismo, se clasifican y discriminan, las personas, por estratos sociales, de acuerdo con los bienes que posean y dispongan. Se trabaja por salario u honorarios, con escalas remunerativas establecidas e implementadas, en favor y beneficio de intereses particulares capitalista. El socialismo predica igualdad, equidad y participación incluyentes; pero no la aplican, ni se practican por quienes gobiernan, arropados por esa tendencia filosófica-política. De ahí los regímenes antidemocráticos, ejercido algunas naciones gobernadas por dictadores socialista, que coartan y limitan: libertades, persiguen contradictores y opositores; apropiándose de bienes y derechos del estado a título personal, con prácticas de corrupción y avaricias, como se comprueba en algunos estados socialista, que al igual que el capitalismo, se apropian de todos lo que pueden dan robarse sin rescato.
En socialismo democrático, cuyos mandatarios se elijan de manera popular, sería muy diferente a las dictaduras que ejercen gobernantes socialistas, atornillándose en termino ilimitados y sucesorios, a decendencias consanguíneas. El autoritarismo[MBC1] y potestades absolutas, rayan y desbordan el termino socialista. Es inconcebibles dictaduras en socialismo. En socialismo se trabaja para la prosperidad de un estado, que de hecho genera, progreso y desarrollos, colectivos y generales. El estado tiene que velar, atender y resolver; problemas y necesidades. Ofrece oportunidades de trabajos, de acuerdo con condiciones académicas, técnicas y especiales; sin que nadie se quede sin trabajo, con remuneraciones, concordante con labores, acciones y trajines. El estado debe garantizar gratuitamente: servicios públicos domiciliarios, salud, educación, vivienda, subsidiando transportes y consumos. Se podría considerar mal el socialismo, donde los ingresos por conceptos de trabajos, se comparte con el estado, en condición de tributo, para que el estado, en contraprestación, garantice lo indispensable para estabilizar hogares familiares. En el capitalismo no hay garantía, ni de trabajo, vivienda, salud, educación. Todo cuesta. Si no tiene para comprar, te priva de goces y soluciones de necesidades apremiantes. ¿Sería lógico? Si nacimos desnudos y nos vamos vacíos, para que apego a la propiedad privada. En socialismo no debe haber riqueza extrema en personas, ni familias de gobernantes. Pero mucho menos miseria, comparativamente con estados gobernados en el capitalismo neoliberal, donde el estado le regala y entrega, a los particulares, la explotación de: bienes, servicios y derechos; para enriquecer a unos cuantos, mientras se incrementan violencias, hambre, inseguridad y crímenes, como consecuencia de la desigualdad y desarticulación social.