Desborde económico en competencia electoral, es contraproducente

Por Martin Barros Choles

En Colombia, más del 85% de las elecciones populares, se ganan comprándola, para luego apropiarse de manera particular, de los beneficios que arroja la credencial, durante un periodo de cuatro años, en detrimento y perjuicios, de derechos colectivos y generales, para el bienestar común.

Se ha vuelto costumbre, apoyar más por dinero, que por: calidad, capacidad y dignidad. Llueven ofertas, de apoyos y contraprestaciones, en el mercadeo, de campañas y feria electoral. La plata alborota y compromete, limitando la voluntad ciudadana, a partir de cuando se recibe plata, marcando el apoyo, con afiches, plegables o cualquier forma publicitaria, utilizada, para demostrar, acaparamientos, de electores amarrados y atados, a quienes los compren, indiferentemente del grado calificativo, que tenga el argot político: dirigentes, capitanes, tenientes lideres etc, que sirven de intermediarios, para negociaciones de compraventas, de electores, sectoriales, que abundan por necesidades apremiantes, aprovechándola, con engaños y soluciones, efímeras y deprimentes, frente a padecimientos que agobian, manteniéndolo hundidos en la miseria. La votación no comprada, es ínfima, es decir, que no sobre pasa el 20%, en resultados, de votos válidos contabilizados. El resto de la votación está comprometida, con burocracias, contratos, falsas promesas y compra de votos. Un 40% de los electores registrados en el censo electoral, se abstienen de votar, por diferentes motivos. De esta forma, podemos concluir y afirmar, que la garantía para ganar elecciones, en listas con votos preferentes y candidaturas, son compras de votos y fraudes; dos conductas delictivas, tolerables en la practicas de corrupción, que imperan y operan, en campañas políticas, con manejos, irregulares y acciones delictivas, de autoridad electoral.

Los aspirantes a elecciones populares, carentes de medios económicos, difícilmente enfrentan competencia política, por el predominio económico que se impone, coadyuvado, por debilidades, falta de concia y voluntad espontanea, para elegir libremente, lo que conlleva, futuros fracaso, a quienes aspiren sin plata, con intenciones de oportunidad para servir. Mientras los corruptos irrigan dineros, comprando electores, contaminando espacios, con publicidades, visuales y auditivas, logísticas y derroches; utilizadas para impactar popularidad y perfilarse favorito, los candidatos sin disposiciones económica no lucen, para quienes persiguen plata, minimizándolos y estigmatizándolos, de mala fe, por ser pobres.  Los empobrecidos por amnesia mental, constantemente se exponen, como productos o mercancía para que lo compren, pero a la vez, viven quejándose, de mala situación y desatenciones. Quien vende el voto, es indigno y no le asiste derecho, para exigir, ni opinar en democracia. Eligen la situación caótica que los martirizan, demostrada de manera constantes y continuas. No resisten saludos de visita, acompañadas de unos billeticos, para engrasarlo y desarticular, enojos e inconformismo, olvidando lo que vive activándose, nuevamente para favorecer al verdugo, que los tienen jodido. Son cómplice de su desgracia, por vender el voto. La plata con que compran votos es ilícita, porque se las apropian de los derechos, que a todos nos corresponden, mandatarios del poder ejecutivo y representantes, de corporaciones publica, del poder legislativos. Por qué no conejearlo y castigarlos, votando por otros candidatos? Lealdad al sufrimiento? Ladrón, que roba a ladrón, tiene perdón. A que temen? A reclamos de mercaderes? Es mejor ser francos y consecuentes, con la conciencia. La corrupción, no deja nada bueno.

Los aspirantes a elecciones populares, carentes de medios económicos, difícilmente enfrentan competencia política, por el predominio económico que se impone, coadyuvado, por debilidades, falta de concia y voluntad espontanea, para elegir libremente, lo que conlleva, futuros fracaso, a quienes aspiren sin plata, con intenciones de oportunidad para servir

En La Guajira, tendremos elecciones atípicas, durante el resto del presente año 2021, complementadas, el año siguiente, con elecciones de Senado y Cámara de Representante, programada para el segundo domingo del mes de marzo. En citadas elecciones, tendremos visitas, de múltiples aspirantes foráneos, al senado, que se congratulan el día 2 de febrero, con la celebración, de fiesta patronal, de la Virgen De Los Remedio. Los extraños políticos de otros departamentos no son devotos de la santísima, sino que vienen a negociar y comprar votos, de jefes y lideres intermediarios, nativos que sirven de trampolín, para fechorías y promesas engañosas; que se repiten en cada elección. Sin embargo, no aprenden de continuos golpes. Después viene la elección de doble vuelta presidencial, sino uno de los candidatos, no sobre pasa el 50% de la votación valida, tendrán lugar, la primera vuelta, el último domingo de mayo y la segunda, el tercer domingo de junio. Habrá un corto receso, para comenzar los agites, de aspirantes de candidaturas alcaldías y gobernaciones, de listas: asambleas, concejos y juntas administradora.

Será que La Guajira, no va volver a elegir senador guajiro, por causa de compra-venta de votos, a candidatos de otros territorios de Colombia?

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