DENGUE: Prevención y participación comunitaria

Por Spencer Rivadeneira Danies

Hoy, por obvias razones, y en medio aún de la pandemia por COVID19, la comunidad guajira enfrenta, de nuevo, el temor a morir.

Tanto la COVID19 como el dengue, son eventos de interés en salud pública; la primera, responsable de la actual pandemia y, el segundo, enfermedad reemergente y endémica en la región, con ciclos epidémicos cada 2 a 3 años, responsable del brote que disparó las alarmas en el Distrito, por la muerte de dos niños con sintomatología sugestiva de esta arbovirosis.

La incertidumbre generada por el desconocimiento del comportamiento epidemiológico de una enfermedad, no tiene aplicación en el dengue, toda vez que existe suficiente conocimiento acerca de los 4 serotipos del virus, de la fisiopatología de la enfermedad y, sobre todo, de los hábitos del vector, en este caso los aedinos aegypti y albopictus.

El amplio conocimiento del comportamiento del vector, en este caso el mosquito, hace del dengue una enfermedad altamente prevenible, con acciones de corresponsabilidad entre los gobiernos locales y la comunidad.

Los primeros, deben garantizar la intervención efectiva de los determinantes sociales como la pobreza, el acceso permanente al agua potable, urbanización no planificada y desplazamiento interno, entre otros; y, a través de las Secretarías de Salud, planificar, liderar y ejecutar  las acciones de Control Integrado del  Dengue, entre ellas la fumigación, sin ser esta la única ni la más importante de las acciones.

Por otro lado la comunidad juega, a mi juicio, el papel más importante en el Control Integrado del Dengue, pero es necesario y urgente un enfoque centrado en el cambio de comportamiento, pero de nosotros, no del mosquito.

Y, ¿cómo se comporta el mosquito?

  • Vive dentro o alrededor de nuestras casas.
  • Pican de día, en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde, en o cerca de la vivienda donde nacen.
  • Vuelan hasta 200 metros, pues tienen el alimento cerca, ocasionalmente 400.
  • La hembra pone sus huevos en colecciones de agua artificiales o naturales: charcos, llantas, botellas, checas, tanques, albercas, piscinas, floreros, axilas de los árboles u orificios de las piedras, etc.
  • Reposan en lugares como cortinas, debajo de mesas, escritorios, etc.

Y, ¿cómo debo comportarme yo?

  • Acciones simples y económicas.
  • Limpiar malezas alrededor de las casas.
  • Eliminar criaderos (llantas, albercas y tanques, canaletas, floreros, botellas, bebederos de animales, etc.).
  • Uso de: ropa de mangas largas y de color claro, toldo, anjeo en puertas y ventanas, repelente (en mayores de 2 meses de edad).

Si bien es difícil la erradicación del dengue y otras arbovirosis (zika, chikunguña, fiebre amarilla), la participación comunitaria efectiva sumada a las acciones de la autoridad sanitaria, permitirá la disminución del número de enfermos y fallecidos por esta enfermedad.

Related posts

61 AÑOS CONSTRUYENDO EMPRESA, CONFIANZA Y FUTURO PARA LA GUAJIRA

BETO ZABALETA Y MONGUI…50 AÑOS DE AMOR A PRIMERA VISTA

LA CONSOLIDACIÓN DE LOS EXTREMOS Y LA DEBACLE DE LOS PARTIDOS TRADICIONALES