Por Kssandra Cuello Álvarez.
Los colombianos estamos a 47 días de acudir a las urnas para la elección en primera vuelta del presidente de la República y son muchas las expectativas que tenemos todos en cuanto a sus propuestas y estrategias para la tan anhelada transformación que requiere nuestro país, que a estas alturas deberían los programas de gobierno, girar más fácil, que tanta información que termina desinformando.
Es importante y fundamental Para el ciudadano, conocer y comprender cuáles son las fórmulas de cada candidato para lograr un crecimiento sostenible, que aporte al cierre de brechas sociales y al cuidado del medio ambiente, saber cuánto le interesa la educación, temas de juventud, mujer, género, creación de empleo, inversión, vivienda, escuchar de ellos mismos, como atacarían a la macabra corrupción, entre otros temas.
Los debates, que se remontan a las civilizaciones más antiguas donde se conocían como Competición de Argumentos, en el siglo V a.C, Protágoras de Abdera fue llamado maestro en el arte del convencer. Fue la época de los sofistas, profesores ambulantes cuyo principio era, que las verdades no eran mejores ni peores, sino mejor argumentadas. En Colombia el primer debate presidencial fue transmitido por RCN en el año 2010 y moderado por Claudia Gurisatti, con los candidatos: Jaime Araujo Rentería, por la Alianza Social Afrocolombiana; Robinson Alexander Devia, del Movimiento la Voz de la Consciencia; Rafael Pardo, Partido Liberal; German Vargas Lleras, Cambio Radical; Gustavo Petro, Polo Democrático; Noemí Sanín, Partido Conservador; Antanas Mockus, Alianza Verde y Juan Manuel Santos, los temas cruciales de ese momento, eran las malas relaciones con Venezuela y la guerra interna con las FARC, en estos dos cruciales puntos fueron centradas las propuestas y discusiones.
Hoy 12 años después, con el auge de la tecnología y el uso de las redes sociales, se volvió menos frecuente el contacto entre candidatos y votantes, pero su uso masivo ha permitido sentir el proceso electoral más cercano e inmediato, de alguna manera las redes sociales han mantenido esta relación más personal y en tiempo real, debido a las estrategias comunicacionales aplicadas a las campañas, que cada vez más buscan tocar las emociones humanas. En otrora los votos se conseguían con el abrazo y el estrechón de manos.
El contexto político que hoy enfrentamos es muy colorido y diverso, marcado por mucha más presencia de la mujer, que está sumergida en las discusiones de país, y en los debates haciendo énfasis con un pensamiento objetivo, sensible pero a la vez muy crítico, llegó el momento de promover los programas de gobierno, saber cuáles son sus proyectos, de que están hechos, de manera sustantiva y categórica necesitamos saber que quieren hacer con tanto poder, lo que hemos visto en los canales y medios alternativos, es más “rifi rafe” que concretos argumentos, aunque esto no es sorprendente, la comidilla y el tire que jala en las redes y grupos, en muchos casos llama más la atención que indagar acerca de cada programa de gobierno.
Colombia tiene hambre de cambio, requiere de una reingeniería en sus más altos mandos, un nuevo direccionamiento, un presidente que mire y escuche e invierta en las regiones, que esté dispuesto a luchar con todas las herramientas que le otorga su dignidad para combatir la corrupción, inseguridad, politiquería, inequidad y la injusticia social, menos “rifi rafe”, que todos los medios empiecen a divulgar las propuestas presidenciales , para llegar el 29 de mayo, conscientes de son 4 años de gobierno en el que si no se toman decisiones pensando en el progreso y desarrollo de todos, la democracia perdería su sentido y el país seguirá en retroceso.