POR HERMES LÓPEZ DELUQUE
El fanatismo es una epidemia que destruye la convivencia familiar y fraternal debido al encierro mental en que sumerge a quienes lo practican. Este bicho se ha ido expandiendo en todo el mundo y ha destruido hogares, lazos de amistad y peligrsamente se ha convertido en un arma para atacar a quienes piensan distinto.
el fanatismo, religioso, político, deportivo etc… es nocivo y hace estragos en las mentes débiles. Es algo normal, en estos momentos, ver posiciones que rayan sobre la lógica, como por ejemplo, justificar las muertes de algunos y condenar las muertes de otros, clasificar a los caídos entre buenos y malos.
Ningun crímen es justificable, no podemos aplaudir las muertes ocasionadas por un bando y condenar las del otro bando. Él crímen, provenga de quien provenga, es condenable y debemos censurar a quienes los cometen.
En lo personal, trato de evadir a esos personajes que no miran más allá de sus narices y se dejan guiar por alguien sin ponerse a analizar lo que sucede a su alrededor para poder discernir con imparcialidad.
Yo, he censurado al gobierno actual de Colombia, también he censurado al gobierno venezolano, en su momento critiqué a Donald Trump y también critico al gobierno cubano y a Puttin igual al gobierno chino cuándo veo algo que no comparto.
Critico lo negativo de la derecha y también lo negativo de la izquierda. Gracias a Dios nunca he permitido que me laven el cerebro, soy radical en mis posiciones porque las tomo después de un profundo análisis. No puedo censurar lo malo de mi opositor y aplaudir la malo de mis aliados. Lo malo es malo, provengan de dnde provenga.
Mi mensaje es que no nos ceguemos por la pasión, seamos objetivos y respetemos el concepto de los demás. Dios nos bendiga hermanos.