POR: LUIS ANTONIO GÓMEZ PEÑALVER
Una gran perdida hemos tenido todos en Uribia con la partida de «Peyo», han pasado ya varios días desde su deceso y confieso que entre más pasa el tiempo, más siento la ausencia de esa voz que se alzaba en defensa de los que no se atreven, «Peyo» sin duda fue un uribiero poco común, sentía y amaba a Uribia cómo pocos, pero lo más importante de todo es que lo demostraba con hechos, no eran solo palabras ¿Ustedes se imaginan un Uribia en dónde la mayoría de sus habitantes asumiéramos la actitud defensiva por los menesteres sociales que desarrollo por años Pedro? Seguramente seríamos un municipio con un desarrollo social más avanzado.
Siempre observé en Pedro, a una persona que colocaba a Uribia en el primer lugar, por encima de muchas cosas en su vida, su preocupación por el devenir social del municipio debe enseñarnos a todos que Uribia es nuestro compromiso indiscutible, nuestro pueblo, el que nos vio nacer, esa patria chica a la cual le debemos tanto, ese lugar dónde están nuestros amigos, familiares y demás conocidos debe convertirse en un compromiso de todos, creo que es el mejor homenaje que podemos rendirle a «Peyo», para que su legado jamás desaparezca.
Pero amigo, donde quiera que te encuentres desde aquí te digo que siempre te vamos a recordar mucho, pero serán buenos recuerdos, fuiste un luchador, el recorrido en tu vida política y social es un ejemplo para muchos jóvenes que desean servirle al municipio, y ese servicio será también en parte para rendirle honor a tu esfuerzo y dedicación, tú vocación, tu amor por Uribia y tus deseos por ver a un municipio lleno de progreso social será parte también de nuestros anhelos.
Confieso que al enterarme de tu partida la primer frase que se vino a mi mente fue, gracias por todo «Peyo», gracias por tus enseñanzas, gracias por tu lucha incansable, estoy seguro que más de un dirigente político o líder indígena en uribia siente lo mismo por ti, gratitud, por algún favor que seguramente a muchos le hiciste, gracias infinitas. Ya estás en el apartamento azul, particularmente siento que fue muy apresurada tu partida «Peyo», pero solo Dios sabe porque fue así, dejas atrás a un pueblo que necesitaba un poco más de ti, eras un doliente de tu tierra, vamos a extrañar siempre tu voz en la radio, en la política y en la vida social en general, gracias por todo Pedro Pablo Puerto Mejía.