Jimmy Boscán, el Gobernador bueno y duradero con que sueña La Guajira

Por: Juan Carlos Herrera

   En las elecciones del 29 de octubre de 2023, muchos tienen el deseo de cumplir algo en La Guajira que se ha vuelto más importante que ganar la contienda electoral. No solo ser un Gobernador, sino uno que cumpla la función hasta el último día. Entre ellos, sobresale el nombre de Jimmy Boscán Torres, que tiene el reto de hacer del Gobernador alguien que llegue para quedarse, haciendo del pueblo su defensor, que lo seguirá queriendo hasta después de este cargo importante acabar.

  La razón es que La Guajira mágica siempre que vuelve a renacer, queda huérfana democráticamente de padre. Cuando parece que un nuevo funcionario llega para gobernarla entera, desaparece de repente, como si nadie pudiera con el departamento últimamente más necesitado de amor del país.

   Para la gente de esta tierra, todo se debe a que los mismos caciques de décadas están gobernando, detrás de los aparentemente nuevos ganadores. Que por ello la madre naturaleza, rechaza la falta de oportunidad que no deja que la amen sus nuevos hijos. Que de cambiar ello, volverán los tiempos en que el Gobernador significaba ser no solo el hombre más querido del departamento, sino el que más quería a este suelo y sus gentes que soñaron su realidad. Según algunas mayorías, esa edad de oro está a punto de volver a pasar.

   Desde hace rato, el plan de todas las campañas políticas, con sus precandidatos y futuros candidatos, es recuperar ese estatus de ser un departamento donde exista también en persona el Gobernador. 

Que sostenga una duración, donde la gente tenga tiempo de aprenderse su nombre. Que no sea un encargado, sino alguien que haya sido cargado por la intención de los que acudieron a las urnas. Uno de ellos, con alta probabilidad de serlo, es un joven de Maicao de tan solo treinta años.

   En efecto, hombres nuevos como Jimmy Boscán saben que es algo que se puede lograr en la administración, por la razón de encanto que no pertenece a ninguna estructura tradicional de la política. En serio, surge del mismo pueblo que nació hace poco pidiendo un Gobernador de cuatro años de duración, y por eso es su intención de lanzarse para él mismo verlo. En verdad, siente que puede serlo, y hacerlo para que el departamento sea sinónimo de una nueva generación que actúa distinto, guiada solo por su sueño naciente. Él mismo aclara que no pertenece a ninguna casta política, que a veces ata más al gobernador que el mismo árido departamento. El único compromiso es con la gente, que ya comienza a grabar su nombre como algo que muy pronto, antes del 29 de junio en que termina la recolección de firmas en los quince municipios y su inscripción a la candidatura con Guajira Unida, escucharán más a menudo en los venideros años.

   Por otra parte, su juventud lo lleva a ser sentido como un Mesías de la política. Acabado apenas de cumplir los treinta años, habla con un tono y sabiduría en su discurso, como si su madre le hubiera contado cómo eran las cosas de esta vida, desde que estaba en el mismo vientre. Se siente fresco, y deja creer que ya con su carisma, hace cosas por la gente que está segura de que lo verá sonriente durante mucho tiempo, producto del éxito gubernamental. Las gentes que cada vez son más, con la ilusión de que cuando cumpla los treinta y tres, sigue firme en el poder con la ayuda vital de Cristo.

  En realidad, ese amor con el pueblo le viene desde mucho antes del vientre de su madre Katy Torres, cuando su bisabuelo José Domingo Boscán fundó a Maicao. Desde entonces, comenzó el comercio en el desierto guajiro, que hasta el día de hoy parece un cuento árabe. Nieto también del recordado Francisco Boscán Bonivento, hereda ese espíritu de gestión por el bien común que, a pesar de su triste final, lo hizo vivir muchos años de felicidad, y quien fuera esposo de Doña Chela Ortiz, famosa matrona de la familia Ureche originaria del municipio de Barrancas y corregimiento de Papayal, al sur de La Guajira. Su padre es el empresario y líder político Jaime Boscán Ortiz, otra persona que, en cualquier lugar del mundo en que esté, siempre hasta en una corta conversación deja la mejor imagen de Maicao. Con Jimmy Boscán, perteneciente a la nueva generación y quien está casado con Susana Blanco Brito —de cuya unión nació «El Rey Arturo» Boscán Blanco—, las cosas apuntan más alto que las narraciones poblacionales de ayer.

  Nació como sus ancestros en Maicao, donde hizo la primaria en el Gimnasio Montes de Oca, aunque posteriormente terminaría bachillerato en el Colegio Franciscano San Luis Rey, de la ciudad de Armenia. Egresado de la Universidad la Gran Colombia de Bogotá, con el título de derecho —obteniendo, entre otras cosas, Especialización en Contratación Estatal—, tiene claro que también puede abogar por todos los guajiros. Por ello fue concejal de Maicao, donde tuvo la oportunidad como servidor público de mirar más a la gente, que espera siempre las cosas de Dios. En las elecciones de 2019 intentó la alcaldía del municipio comercial, con una votación a sus veinticinco años de 15.525 votos, algo que dejó sonando la idea de que estaba para una gran cosa.

  La única cosa que le hará tener tanta grandeza en la historia del departamento, como la de su bisabuelo fundador de Maicao: por fin, luego de 16 años de no verse, la gobernación excelente de La Guajira. La idea es ambiciosa, como fundar un pueblo de infinitas maravillas, el que más causa felicidad, a pesar al mediodía de su intenso calor. Con ello, dejará claro la visión comercial de un departamento que también necesita de la empresa privada, y no únicamente de las regalías del gas y el carbón. El destino de un Boscán es siempre una mejor Guajira, donde se cumpla el sueño faraónico no tanto del gobernador, sino de los que votarán o no votarán por él en este territorio que, pese a sus últimos defectos políticos, amamos con el objetivo de pronto verlo mejor.

  Desafortunadamente, es tanto el trauma en las últimas décadas por el departamento fallido, que el pueblo sueña ahora más con un gobierno duradero que con uno bueno, como muchos que no duraron tienen la fama todavía de haberlo sido. Claro, para no quedarse huérfano varias veces en una sola vida. Porque cuando han querido a alguien, sale del despacho y deja un vacío como el lugar del Caribe donde no hay nadie que pueda cumplir lo que quizás no decían tanto anteriormente en campaña: que gobernarán hasta el último día.

   La gente ha dejado de esperar nada, a parte de la expectativa de las elecciones. En verdad, es como si faltara un José el Soñador, que ayude a guiar el destino de una península exótica que hasta en el despacho de gobierno, suele a veces quedar desierta.

   Ahí es donde Jimmy Boscán está seguro de que será distinto con su presencia independiente, que además tiene linaje wayuu por el clan Epinayuu. Al no pertenecer a ninguna maquinaria política, la única orden que recibirá, a parte de la del pueblo, será de la tierra de sus ancestros que lo mantiene con responsabilidad aquí. No asume compromiso con grupos, para ser el Gobernador verdadero, y no hacer el papel de él. De esa manera, podrá cumplir su sueño grande que, simultáneamente, es el mismo de todo el departamento.

   Sus temas serían combatir la desnutrición, el cáncer que es consecuencia de la corrupción en La Guajira. En verdad apunta al turismo, como otra forma que tiene el mundo entero de seguir descubriendo a La Guajira. En serio aspira incrementar la seguridad, las energías alternativas, el agua, la agricultura, para que la tierra sea más amada. De esa manera, comenzaría a decirse por fuera que sí hay gente dentro de La Guajira que lo que más quiere en el Universo, es este hermoso y único departamento.

   Con ello demostraría Jimmy Boscán, que pretende hacer las dos cosas más necesitadas por el pueblo: ser bueno, pero sobre todo ser duradero, para volver a recuperar la imagen de una tierra apartada y querida, más que todo por los seres humanos. Donde el gobernador esté en las rancherías, en los hospitales, en las obras públicas, en todos los días que le tocan. Pero también, que aparezca de repente en algunas personas durmiendo, que a veces dentro de los sueños necesitarán de él con igual período de duración.

   Sería entonces hacernos a los periodistas escribir una nueva historia del mundo, con las mejores palabras. Porque eso quería decir que ya las cosas están cambiando, y que los nuevos políticos del departamento concluyen que amar a las mayorías, más que a sí mismo, es la mejor forma de gobernar a La Guajira.

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