LA FALTA DE MODERACION DE LOS DETRACTORES DEL GOBIERNO LOCAL EN SAN JUAN

POR: RAFAEL HUMBERTO FRÍAS

Como perros ladrándole a la luna, han quedado dos o tres detractores del proyecto político del actual alcalde de San Juan porque no han tenido la madurez suficiente para asimilar la derrota de su propuesta programática en la pasada contienda electoral. La derrota contundente que le propinó la elección de Cubita Urbina los ha dejado que todo lo censuran y lo critican acudiendo al insulto, al irrespeto, y a la falta de moderación y cultura, con comentarios recurrentes y malsanos, que más que una critica constructiva parece una persecución política. Vituperios, burlas, vejámenes, descalificación, pasquines, improperios y todo tipo de actuaciones propias de la falta de educación y civilidad, muestran a unos quijotes de cuyos nombres no quiero acordarme, salidos de casillas porque no ven el desarrollo del pueblo más allá de sus narices.

Estas actuaciones les hacen apología a muchas de las fabulas de Rafael Pombo. Desde la pasada administración cuando el alcalde recibió una distinción por su desempeño, enseguida la oposición se salió de la ropa y se fue lanza en ristre contra su reputación y prestigio, o la de cualquier miembro de su gabinete. Actúan como en la fábula de la serpiente y la libélula, en la cual una serpiente venenosa persiguió y persiguió a la libélula hasta devorarla porque no soportaba verla brillar en el firmamento. Esto se parece también a la fábula de los cangrejos, donde contaba un escritor que metieron en una caja sin tapa a un par de cangrejos y nunca salieron airosos de la caja porque no se ayudaban entre sí, para salir victoriosos, sino que cuando uno trepaba y avanzaba el otro se le colgaba para no dejarlo salir de la caja, y así murieron los dos. Pero, lo más grave de todo, es que no haya propuestas ni reconocimiento a las buenas obras y las buenas decisiones del gobierno, sino que como un despropósito fundamentado en el odio todo lo ven desde una perspectiva pesimista. 

Es cierto, que el espíritu de la oposición política permite proponer alternativas políticas, disentir del gobierno, criticar, fiscalizar y ejercer libremente el control político a la gestión de quienes gobiernan, pero sin perjuicio de los derechos consagrados en la constitución y las leyes y sin infringir las normas de los buenos modales, el respeto, la consideración, el buen nombre y la honra de los servidores públicos. Los sanjuaneros no podemos olvidar que venimos de un pueblo con buen nombre, reputación y prestigio, igual que sus habitantes. Aquí se le rinde culto a la amistad como a la familia. Hemos sido un pueblo culto, educado, y donde siempre existió la consideración y aprecio por los vecinos, los compadres y los paisanos con buenos principios y valores, y realmente útiles a la sociedad. Creyéndonos el mejor profesional o el gran periodista o el animador de masas no podemos abrir los micrófonos para descargar en ráfagas insolencias contra los demás, como francotiradores de la moral y el buen nombre. Para convertirse en una alternativa política creíble en nuestro pueblo, no se trata de exterminar al otro o apartarlo del camino o apagar su luz para que brille la mía.

Tampoco de tildar de incompetente o incapaz a los demás, sin mirarnos al espejo, ni mirar la viga en el ojo propio, ni reconocer nuestras propias limitaciones y alcances. Vivimos en pueblos de provincias donde todos nos conocemos y sabemos quiénes somos y de donde venimos y para adonde vamos. Aquí no podemos ponernos ni caretas, ni antifaz, ni echarnos rubor para parecernos al galán de telenovela. En la vida las cosas no se merecen, se ganan. Para ganárselas hay que luchar con esfuerzo, hay que insistir, persistir y nunca desistir hasta llegar a la meta. Recordemos que, el alcalde de los sanjuaneros, pese a su juventud, ha sido un ejemplo de perseverancia. Su victoria no le cayó del cielo, lo intento una y otra vez, y saboreó la derrota, y supo levantarse una y otra vez, hasta obtener la victoria legítimamente. Es decir, esta es una victoria que se construyó a punta de derrotas. Hay que saber perder y saber ganar, cuando se aprenden las lecciones de las experiencias vividas. Siempre he sostenido que mucho ayuda quien no estorba, si no pueden ayudar, dejen edificar sobre los fundamentos que San Juan Tiene, construyendo sobre lo construido. San Juan más que oposición requiere manos, talentos, unidad, y sueños para construir entre todos un pueblo mejor sin odios, ni rencores, ni mezquindades.    

Related posts

LOS MUSICOS DEBEN DEDICARSE A LO QUE SABEN Y NO A ECHAR GASOLINA AL FUEGO

Riohacha frente a una decisión crucial entre políticos reciclados y candidatos fabricados en redes sociales

Colombia en su laberinto económico