POR: RAFAEL HUMBERTO FRÍAS MENDOZA
Desde el dos de octubre de 2024 cuando el congreso de Colombia en un acto de consenso democrático eligiera con 95 votos a Juan Gregorio Eljach Pacheco como Procurador de la Nación para el periodo 2025-2028, comenzó el país a ratificar el concepto humanístico que tenemos los sanjuaneros de este extraordinario y maravilloso ser humano levantado en nuestro pueblo. Una vez más queda demostrado que, para ser un excelente servidor público, primero hay que ser una buena persona.
Y una buena persona es aquel ser humano que comprende bien temprano que la vida es servicio y que hay que vivir para servir a los demás, buscando ser más útil que importante, con la satisfacción del deber cumplido. Además, esa persona quiere la tierra donde se levantó y donde tallaron sus talentos, como es el caso de Gregorio Eljach Pacheco, quien convivió y compartió con nosotros los sanjuaneros su adolescencia y parte de su juventud. Aquí retozó por la calle del embudo cuando era muchacho y vivió en la vivienda que hoy es la casa de la mujer, contiguo al distrito de obras públicas o zona de carreteras donde trabajaba su padre. Pero lo más destacado de su personalidad, es que se considera un sanjuanero más y le rinde culto a sus amistades como a las familias que lo vieron crecer y educarse en San Juan. Cada regreso a San Juan pese al alto cargo que ostenta, lo vemos alternar sus horas de trabajo con un recorrido por las calles del pueblo, para compartir con los amigos de antaño, en una muestra inconmensurable de gratitud y alegría de reencontrarse con su ayer. Desde el más humilde hasta el más eminente de nuestro pueblo disfruta de su amistad, distinción y reconocimiento en sus permanentes temporadas de retorno a disfrutar del calor de la provincia.
Los profesores Pelongo y el diputado Nono Marulanda, hacen parte de su agenda obligada, lo mismo que, Henry y el Tigre Carrillo, el tiple A y Gerardo Guzmán, entre otros, quienes conforman esa gallada de amigos que le ayudan a revivir las costumbres sanjuaneras y a evocar gratos recuerdos. Su posesión como Procurador en La Guajira, con la guitarra de Deimer Marín y las canciones La Ley del Embudo y El Cantante del Pueblo de Hernando Marín frente al Presidente de la República y muchos invitados especiales, entre ellos, Cubita Urbina, en su condición de alcalde de San Juan con una comitiva del pueblo, dan cuenta de su inmenso sentimiento de gratitud por esta tierra que lo acogió como su hijo y lo declaró a través del concejo municipal como hijo preclaro y benemérito con la banda Félix Arias. Pero no solo eso, demuestra que estamos frente a un Payanés con corazón sanjuanero y guajiro, sino la lucha incansable que emprendió desde ese día de su posesión como representante del ministerio público y garantista de los derechos humanos en Colombia, por el cumplimiento de la sentencia T-302 que declaró el estado de cosas inconstitucionales en la Guajira, por falta de garantía del mínimo vital de agua y alimentos para nuestra milenaria población wayuu que va en vía de extinción. Pero, además, ha dado muestra con su trayectoria y conocimiento del abandono estatal del proyecto Multipropósito de la Represa del Río Ranchería y ha retomado el rol protagónico del ministerio público en el apoyo y acompañamiento a este proyecto de importancia estratégica nacional para reactivar la economía de La Guajira y escribir con agua el progreso de San Juan.
Igualmente, se destaca en el Procurador, además de su nobleza, su trayectoria y conocimiento para el cargo que desempeña, su carácter para la toma de decisiones y para asumir posiciones verticales para el país, fundamentado en la constitución y la ley, demostrando así, cuales son los principios y valores que guían a la familia y a la sociedad que contribuyeron en su formación profesional. En esta coyuntura sociopolítica que vive el país, donde hace carrera la polarización y una fuerte oposición política, se requería un hombre equilibrado y ponderado, como Gregorio Eljach, con buena formación académica y profesional para que impulsara y promoviera el estado garantista de los derechos humanos como lo viene haciendo, impactando en los territorios y las regiones de provincia con las Procuradurías Provinciales. La Guajira espera, que además, de ser sede de una Procuraduría Regional, cuente con una Procuraduría Provincial para hacer más eficiente y eficaz el rol del ministerio público.