La mañana transcurría entre abrazos, apretones de mano y sonrisas que no se podían disimular. En medio de líderes políticos, seguidores y familiares, el ambiente estaba cargado de emoción. No era un acto cualquiera: era el momento en que Jorge “Nenón” Figueroa Angarita recibía la credencial que lo acredita como representante a la Cámara por La Guajira para los próximos cuatro años.
Con visible alegría y serenidad, Figueroa sostuvo el documento que simboliza meses de recorrido, reuniones, promesas y trabajo político. No era solo un papel: era la validación de una apuesta colectiva. “Alegría y mucha satisfacción del deber cumplido”, dijo sin titubeos, mientras a su alrededor se escuchaban voces de respaldo. “Hoy podemos cristalizar con un gran resultado todo el trabajo que hicimos en los últimos meses. El compromiso es muy grande con el departamento”.
El cierre de una campaña, el inicio de una tarea
La credencial marca el final de una campaña intensa, pero también el punto de partida de un nuevo reto. Así lo dejó claro el propio congresista electo, quien rápidamente pasó del tono celebratorio a uno más reflexivo. “Hoy viene empezar a estructurar todo lo que proyectamos, todo lo que hablamos en campaña”, afirmó. Para él, el verdadero trabajo comienza ahora: construir una agenda junto a las comunidades.
En su discurso, insistió en una de las principales críticas ciudadanas: la desconexión entre los líderes políticos y el territorio.
“La gente se ha venido quejando permanentemente de que no hay presencia, de que no se les escucha, de que no se les da solución a los problemas”, expresó. Por eso, su apuesta será recorrer el departamento y trabajar “de la mano con las comunidades”.
El agua, la prioridad urgente
Si hay un tema que marcó su discurso y que promete ser bandera en el Congreso, es el acceso al agua. En un departamento históricamente golpeado por la escasez, Figueroa fue enfático. “Vamos a trabajar por el agua. Es una prioridad, sobre todo en los sectores donde no llega como debería”, aseguró.
Su objetivo no solo será impulsar proyectos, sino también buscar que el acceso al agua sea garantizado como un derecho efectivo. “Que haya agua en cada rincón, en cada hogar de La Guajira”, reiteró.
Infraestructura y desarrollo: una deuda histórica
Más allá del agua, el nuevo representante también puso sobre la mesa otros temas estructurales: vías, salud, educación y servicios públicos. Mencionó la necesidad de mejorar el acceso a zonas apartadas, especialmente hacia la Alta Guajira, como condición clave para llevar desarrollo. “Si no hay vías, es difícil llevar salud, educación y oportunidades”, explicó.
También se refirió a la Represa del Ranchería, una obra emblemática que, según él, aún no ha sido aprovechada en todo su potencial. “Es un sueño de todos los guajiros. Lleva muchos años y todavía no hemos podido sacar el verdadero provecho que tiene. Hay que debatir qué se va a hacer con esa inversión”, señaló.
Empleo y juventud: frenar la fuga de talento
Otro de los puntos centrales de su intervención fue la falta de oportunidades laborales. Figueroa habló de una realidad que golpea especialmente a los jóvenes: la migración por falta de empleo. “Todos los años hablamos de empleo, pero las oportunidades no llegan”, dijo.
Frente a esto, planteó la necesidad de dinamizar la economía local y generar condiciones para que los jóvenes puedan emprender y desarrollarse en su propio territorio. “No podemos permitir que nuestro talento se siga yendo. Tenemos que crear oportunidades para que la gente se quede y construya futuro aquí”, afirmó.
Trabajo en equipo y unidad política
Durante la jornada también hubo espacio para reconocer a quienes hicieron parte del proceso político. Figueroa envió un mensaje directo a sus aliados, entre ellos Pablo Parra y Hortencia, destacando la unidad del equipo. “Somos un gran equipo. Este resultado no habría sido posible sin ellos”, dijo.
Aseguró que más de 145 mil guajiros respaldan hoy un proyecto político que gira en torno al Partido de la U, y reiteró que la credencial “es tan de ellos como mía”.
Sobre la relación con otros dirigentes y representantes, fue claro: las diferencias pueden existir, pero el objetivo común debe ser el departamento. “Esto no es de intereses personales. Es un interés común, y ese interés es La Guajira”.
Un momento familiar: el padre, el pilar
En medio de la agenda política, hubo un instante íntimo que marcó la jornada. A su lado estaba su padre, Octavio Figueroa. Al mencionarlo, la voz del congresista cambió. “Después de Dios y de mi esposa, mi padre ha sido un pilar fundamental en mi vida”, expresó.
Lo reconoció como quien le enseñó a prepararse, a asumir retos y a enfrentar los desafíos. “Esa ha sido la mejor herencia que he recibido”, dijo, visiblemente emocionado.
El primer reto: mostrar resultados
Con la credencial en mano y el respaldo político consolidado, Figueroa sabe que el margen de error es mínimo. La ciudadanía espera resultados, y pronto. “El primer reto es empezar a mostrar resultados”, afirmó. Su estrategia será enfocarse en problemas concretos como el agua y el empleo y avanzar de manera tangible para recuperar la confianza ciudadana.
“Es importante que la gente vuelva a creer, que vea que hay nuevos liderazgos y que hay jóvenes dispuestos a servir”, sostuvo. Y cerró con una reflexión que resume el espíritu de su discurso: cambiar la percepción de la política. “Que la gente entienda que no todos llegan al Congreso a beneficiarse, sino que también hay quienes quieren trabajar de verdad por las comunidades”.
La credencial ya está en sus manos. Ahora, como él mismo lo reconoce, empieza la parte más difícil: cumplirle a todo un departamento.