- Es indispensable, además del invaluable apoyo gubernamental, la voluntad y el compromiso de los diferentes liderazgos existentes, para que, en forma unida, coordinada y transparente, coadyuven para lograrlo.
Por Álvaro López Peralta
Con el nuevo Gobierno Nacional que inicia el 7 de agosto venidero, presidido por Abelardo De la Espriella, La Guajira podría tener una oportunidad histórica para avanzar en forma decidida y ordenada hacia su desarrollo sostenible. Para ello es indispensable, además del invaluable apoyo gubernamental, la voluntad y el compromiso de los diferentes liderazgos existentes, para que, en forma unida, coordinada y transparente, coadyuven para lograrlo. Todos enfocados en el bienestar colectivo, por encima de los intereses individuales.
La visión, a ser validada por todos, debe ser: sacar a La Guajira de los últimos lugares de competitividad y el bajo desempeño institucional para posicionarla entre los primeros niveles del contexto nacional, cerrando las brechas actuales y creando mejores oportunidades de desarrollo humano y de bienestar económico y social.
Las líneas estratégicas, identificadas por especialistas, para lograr esa visión, en su mayoría cuentan con estudios de diversos niveles de factibilidad, pagados ya por empresas privadas. En resumen, se tienen:
Promover la extensión de la explotación minera de Cerrejón y construir una planta termoeléctrica en boca de mina.
Liderar el proceso de seguridad y soberanía energética del país, trazando un plan de acción para asegurar la terminación de los proyectos eólicos en desarrollo y su efectiva interconexión con el Sistema Interconectado Nacional.
Impulsar el desarrollo agroindustrial de La Guajira, terminando la Fase 2 del embalse El Cercado para proceder con la construcción y puesta en marcha del Distrito de Riego del Río Ranchería y fomentar el cultivo de especies diversas, aprovechando la variedad de pisos térmicos del territorio.
Impulsar el turismo y el comercio internacional con nuestros vecinos de Venezuela y las islas del Caribe.
Construir / optimizar los puertos marítimos para habilitarlos como terminales de cabotaje, facilitando el comercio y el turismo regional. Y las vías faltantes para dinamizar el comercio entre el sur de La Guajira, el Cesar y el resto del departamento. Concluir la pavimentación de la vía Uribia – Puerto Bolívar.
Resolver de manera estructural el desabastecimiento de agua del pueblo Wayuu, con soluciones factibles, tales como micro embalses para la recarga de acuíferos y el uso del agua del río Limón y otras fuentes.
Implementar proceso para transformar la cultura y fortalecer el tejido social, la productividad, la confianza colectiva y la ética pública, acciones clave para formar la ciudadanía de la nueva Guajira.