Por Jhon Jairo Cataño
Como académico pienso que la discusión sobre la construcción de una nueva plaza de mercado en el sector del Mercado Viejo de Riohacha no puede reducirse a estar a favor o en contra de una obra. Es una discusión que debe estar cimentada sobre el modelo de ciudad que queremos construir y sobre la manera cómo deben tomarse las decisiones en la administración pública.
Una obra de esta magnitud debe analizarse desde varios aspectos, su conveniencia para la ciudad, su impacto urbano, ambiental y social, su relación con el turismo, su compatibilidad con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), la participación de la ciudadanía y especialmente su articulación con las necesidades actuales y futuras de Riohacha.
Desde esta perspectiva, considero que la construcción de una nueva plaza de mercado en el mismo sector del Mercado Viejo no es la mejor alternativa para la ciudad.
Es inconveniente porque sería retroceder en el tiempo, un hecho que hace más de treinta años Riohacha tomó la decisión de trasladar las actividades del antiguo mercado hacia otro sector de la ciudad, en buena medida para descongestionar el Centro y permitir el crecimiento urbano hacia el sur. Volver a concentrar una actividad comercial de esta naturaleza en el mismo lugar significa, por lo menos, preguntarnos si estamos retrocediendo frente a decisiones de planificación que tuvieron una razón de ser en el pasado.
Un argumento adicional es la enorme oportunidad que tiene el distrito de Riohacha para fortalecer su turismo, su patrimonio, su cultura y su espacio público. El Centro Histórico debería convertirse en uno de los principales escenarios de encuentro ciudadano y atractivo turístico de la ciudad.
Por eso debemos preguntarnos si la construcción de una infraestructura comercial de alto impacto en este lugar contribuye realmente a ese propósito o si puede reproducir problemas relacionados con movilidad, residuos, ocupación del espacio público, salubridad y deterioro ambiental, situaciones que hoy también afectan al Mercado Nuevo.
No se trata de desconocer la importancia de los comerciantes ellos merecen todo nuestro respeto y las garantías para ser tenidos en cuenta en la solución de este problema, que además del espacio público también tiene un gran componente social.
Y una última preocupación está relacionada con la manera en cómo se articula esta obra con el Plan de Ordenamiento Territorial, debemos de entender que este instrumento no es un simple documento técnico, es la hoja de ruta que establece cómo debe organizarse y transformarse el territorio.
El POT de Riohacha concibe el sector del Mercado Viejo dentro de los procesos de renovación del Centro Tradicional y plantea acciones relacionadas con el espacio público, zonas verdes, espacios cívicos y alternativas de transformación urbana. Además, sus disposiciones sobre equipamientos urbanos establecen la necesidad de entender estos proyectos como parte de una red articulada y no como obras aisladas.
No se trata de afirmar anticipadamente que el proyecto es contrario al POT, pero si dar la garantía a través de documentos y estudios técnicos, de su compatibilidad con el ordenamiento territorial y el cumplimiento de los instrumentos de planificación que correspondan. Lo contrario sería estar frente a un proyecto que no cuenta con las garantías legales para su culminación, ya que podrá ser objeto constantemente de una revisión legal que el mismo no será capaz de cumplir.
Riohacha necesita tomar decisiones pensando en los próximos 20 o 30 años, el debate sobre el Mercado Viejo debe convertirse en una oportunidad para revisar integralmente nuestro Centro Histórico, los desafíos del mercado nuevo, la movilidad, el espacio público, el turismo y las actividades económicas de la ciudad.
Tenemos un Mercado Nuevo que requiere atención, allí existen comerciantes que llevan años sosteniendo sus negocios pese a las dificultades. Recuperarlo, organizarlo y convertirlo en un verdadero Centro de Comercio puede ser una alternativa con enormes posibilidades económicas y sociales para la ciudad.
La ciudad necesita inversión, empleo y nuevas oportunidades, pero también necesita planificación. No estoy en contra de construir, estoy en contra de construir sin una visión integral de la ciudad. Riohacha no puede seguir resolviendo sus problemas de hoy con decisiones que comprometan las oportunidades del futuro… Sostenibilidad señores.