UN PARTIDO POR LA VIDA

Por Maria Isabel Cabarcas Aguilar

Cuando recibí la llamada de la doctora Claudia Mendoza, gestora social del distrito de Riohacha a acompañarla en el partido de futbol femenino que se jugaría el 28 de octubre a propósito del mes conmemorativo de la lucha mundial contra el cáncer de mama no pude negarme. Aunque ni siquiera recordaba cuando fue la última vez que había estado en una cancha corriendo tras un balón, pues mis deportes habían sido el softbol en la universidad y el voleibol en la Cámara de Comercio de La Guajira, la causa hermosa que impulsaba esta actividad, era superior a mi autoconfianza como deportista indisciplinada y de inmediato me comprometí a estar presente.

Y allí estábamos, días después de aquella llamada, algunas habiendo practicado y otras como yo sin tener idea de la estrategia que nos llevaría a encontrarnos con las poderosas Rosas Renacientes quienes rápidamente fueron demostrando sus habilidades grupales para este popular deporte. 

Cada una de nosotras llegó con la finalidad de ser parte de un contundente mensaje sobre el autocuidado, la prevención, la solidaridad, el juego limpio y, como su nombre bien lo expresaba, el compromiso férreo y amoroso con la vida, más allá del partido amistoso que logró convocarnos en la cancha del parque del barrio Coquivacoa.

Vestidas del uniforme color rosa estuvieron: Mónica Redondo, Camila Moscote, Karen Sánchez, Yelmis Toro, Sandra Mendoza, Juliannis Campo, Betty Ariza, Claudia González, Milanyela Cotes, Eleiden Brito, Laudith Gómez, Silenys Avila, Yelis Coromoto González, Devis Fuentes, Yusenis Torres, Solmenis Arévalo, Nancy Pineda, Karina Román y Sandy Brito, quienes lo dieron todo en la cancha. Eso sí, contaron con una barra entusiasta y comprometida con animar permanentemente a las jugadoras con mi querida colega Yeldis Celedón Villa a la cabeza. Cada una de ellas, portadora de una admirable historia de vida colmada de valentía y resiliencia, algunas incluso habiendo recibido tratamiento en días anteriores, siendo ejemplo, cumplieron la cita.

Mientras que nosotras las mujeres unidas en prevención con uniforme fucsia estuvimos: Bertha Henríquez, Carmen Mendoza, Rosa Paola Medina, Tivisai Bonivento, Andreina García, Yindy Castaño, Olkeya Mendoza, Sheyla Aguilar Brito, Dayanara Mejía, Margarita Ballesteros, Yuris Berrio, Jessica Ustate, Orladys Radillo, Geraldine Vargas, Ciniris Pinto, Margarita Rojas, Jessica Ustate, las gestoras sociales del distrito de Riohacha Claudia Mendoza y del departamento de La Guajira Sara Daza Maestre y quien estas letras escribe, atendiendo el llamado a esta preciosa experiencia, disfrutamos y mucho, haber sido convocadas por tan loable intención.

Al final, si de goles se trata, el partido quedó uno a uno. La hermosa, carismática y atlética señorita Riohacha Sheylla Aguilar Brito, con su innato talento para el deporte marcó el de nuestro equipo, mientras que, el de las Rosas Renacientes estuvo a cargo de la muy estimada voluntaria de la Liga de Lucha contra el cáncer Lenith Daníes. Sin embargo, la satisfacción del encuentro vivido no la definen los puntos anotados, sino, los abrazos compartidos, las sonrisas y miradas cómplices, los gestos de apoyo, la alegría del reencuentro, la empatía generada, las manos chocadas en camaradería, los vítores recibidos, el cansancio feliz por haber dado todo física y emocionalmente, la sororidad que podía palparse en el ambiente y la esperanza en que merecemos cuerpos y mentes sanas de la mano de la prevención proactiva, la atención en salud digna y de calidad para todas y lo más importante la protección de Dios.

Gracias a los estimados amigos periodistas deportivos quienes, con sus alentadores comentarios y entretenida narración, hicieron del tiempo en la cancha una experiencia más agradable aún. Fueron ellos: Eladio Narváez, Kelya Palacio, Tomás Pérez y Ángel Mejía. También al gran equipo de la gestora social del distrito de Riohacha Claudia Mendoza por su liderazgo al frente de tan maravillosa actividad, brindándonos de esta forma recuerdos memorables de nuestra integración futbolística que cerró con un grito unánime: ¡Nos la jugamos por la vida!  

Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?