Por: Martin Barros Choles
La delincuencia se ha apoderado de nuestra sociedad y comunidades, para hacer y deshacer de las suyas, a sus antojos, con mínimos temor a controles de autoridades competente. Las delincuencias, como las ratas (roedores) se posesionan en determinado territorios o cuadrantes como llama la policía, y desde ahí, ejercen una serie de actividades delictivas tales como: robos, atracos armados o fleteos, secuestros, extorciones y asesinatos; a quienes se nieguen a pagar recursos económicos, exigidos con amenazas rutinarias, incrementándose cada día, en las capitales de los departamentos y muchos municipios, donde los habitantes deben guardar silencio o emigrar, si no tienen o pueden enfrentarse a los criminales que acosan y acechan. Vivimos en zozobras y pánicos, por no tener ni cómo defendernos, de los delincuentes, ante la inoperancia y complicidad, de autoridades policivas, comprometidos algunos, con participación delincuencial en conciertos con actores, coautores y ejecutores; de acciones delictivas. El gobierno prohíbe el uso de armas a personas, amenazadas y acosadas, por no corresponder a las pretensiones, relacionadas con, vacunas y cualquier medio extorsivo, para obtener dineros, a como dé lugar, por las buenas o por las malas. No podemos entender, que la prohibición de usar o portar armas defensivas, beneficie a delincuentes en sus fechorías, perjudicando a las personas de bien, que sufren martirios y presiones, en mensajes de texto y voz, sin que pueda ejercer legítima defensa, frente a las agresiones que recibe, de manera reiterada e intensa, sin gozar, ni disponer de seguridad pública. Usar armas sin permiso especial es un delito
Cada día crecen el número de bandas, dedicadas a robos y atracos armados, que merodean, monitorean y se informan; de manejos y tenencia de dineros, para proceder atracarlos en vías, espacios públicos y residencias privadas; donde nadie se escapa de ser víctimas. El índice de atracos es altísimo, aún cuando muchas víctimas no denuncian, por temores a represalias. Otras que se presentan a denunciar, pero las autoridades no le reciben la denuncias, por no mencionar la identidad de agresores (nombre y apellidos). ¿Como le parece? Ahora con la pandemia del coronavirus, las denuncias ya no se reciben de manera verbal, sino virtual, desconocido para muchas víctimas, lo que, generando desconciertos y frustraciones, por no encontrar atención, orientación y solución particularizadas; de autoridades competentes. Los ladrones cuando son capturados tienen la gran suerte de recibir el beneficio en detenciones domiciliarias, concedidas por jueces, desconociendo el grave peligro que representan esos individuos criminales, para la sociedad. Muchos han sido capturados más de dos y tres veces, por las mismas causas y motivos; como lo manifiestan agentes de policías y nada contundente contra la delincuencia, que también practican secuestros exprés, deteniendo a personas para exigirle determinadas sumas de dineros o vaciándoles cuentas con tarjetas de los usuarios bancarios. El sábado 21 noviembre, mi residencia fue atentada por tres delincuentes armados, que ingresaron encañonando a la persona, que cuidaba la casa y preguntando por el suscrito, que estaba ausente, por encontrarme en el homenaje del canta-autor Romualdo Brito López. Se llevaron unos elementos y dineros. Igual forma está ocurriendo con: comerciantes, contratistas, ganaderos, profesionales, artistas agricultores y hasta servidores público; que se han visto perjudicados por operaciones delincuenciales, sin tener a quien quejarse por que reina y predomina la impunidad e indiferencias de autoridades colombiana.
Mientras no se declare servicio público esencial, el uso de cámaras de videos aéreas, disponiendo los alcaldes, obligatoriedad y cumplimientos, en las vías y espacios públicos, establecimientos públicos, de comercios, industrias y servicios; conjuntos residenciales y urbanisco etc. No es posible, a simple vista, erradicar la delincuencia con autoridades ineficientes y muecas. La operación de cámaras en ámbito globalizados, servirían no solo para capturar a delincuentes, sino recuperar bienes arrebatados en: robos, atracos y liberar secuestrados; decomisándoles los elementos y armas, que utilizan en la acción delincuencial. Lo malo serian que autoridades penales, continúen concediendo detenciones domiciliarias, a ladrones. Lo bueno que se permita usos de armas por causa de defensa personal, para enfrentarlo y aplacar, rachas de robos armados que diariamente se cometen.
Exhortó a: alcaldes, gobernadores y a la solidaridad cívica ciudadanas, para que se implemente el servicio, mediante contrataciones similares a los alumbrados públicos, sufragados por pagos de usuarios en estratos, de dos mil a cinco mil pesos mensuales, por vivienda en los recibos y facturas, de servicio de energía o agua. Los recaudos se utilizan para mantenimientos, reposiciones, transformaciones o cambios de cámaras, dañadas y deterioradas; para acabar con las excusas de siempre, de que no funcionan o se encuentran apagadas por daños. De lo contrario perderíamos la batalla contra delincuencia, sucumbido de miedo.